El discurso presidencial en la Escuela de Cadetes de la PFA dejó entrever dicho interés. “Lamento mucho los años de escarnio a los que fueron sometidos por hacer lo que tal vez sea lo más honorable, que es entregar la vida por otro. Un reconocimiento merecido para cada uno”, señaló Milei.
Milei también recordó la doctrina política de seguridad que lleva adelante el Gobierno nacional. “Hemos dado un giro de 180°. Los buenos son los de azul, los malos los delincuentes. Todo lo que se ha logrado es gracias a la valentía de la ministra Patricia Bullrich y de ustedes, que conforman las fuerzas nacionales”, aseguró.
Además, dejó en claro su apoyo pleno a las fuerzas de seguridad a pesar de su adhesión ideológica a la inexistencia del Estado. "No hace falta aclarar cuál es mi posición ideológica sobre el Estado. Creo que ya ha quedado claro. Pero en la vida real, el monopolio de la fuerza y la represión del delito son responsabilidades públicas indelegables", destacó.
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Javier Milei y Victoria Villarruel, una pulseada por el poder.
El mismo premio para todos
Un detalle que no pasó desapercibido fue la entrega de las distinciones por parte de la Policía Federal. Se trató de obsequios idénticos tanto para Milei como para Villarruel, acercados por el jefe de la PFA, el Comisario General Luis Alejandro Rolle y un gesto que emparejó a ambas investiduras frente a los ojos de la fuerza.
Seguidamente, se entregó un presente a Karina Milei, la secretaria de Presidencia y una de las fuentes de tensión con la vicepresidente. También recibieron distinciones Patricia Bullrich y Martín Menem, todos asistentes al acto.