Por ejemplo, uno de los cambios que está en plena discusión es el referido a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), conformado por el 1% de la recaudación total y su destino es para ayuda extraordinaria a las provincias.
Otro punto son las asignaciones específicas de la recaudación por el impuesto a los combustibles. Las normas establecen que, de lo recaudado, el 10,40% será destinado al Tesoro Nacional, el 15,07% al Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI), el 10,40% a las Provincias, el 28,69% al Sistema Único de Seguridad Social, para ser destinado a la atención de las obligaciones previsionales nacionales, el 4,31% al Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, el 28,58% al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte y el 2,55% a la Compensación Transporte Público.
Muchos de esos fines, el Presidente los dejó de lado y los transfirió a las provincias, como el FONAVI y el Fondo del Transporte Público.
Lo único que por ahora sí está acordado con los gobernadores son obras públicas que piden los mandatario para sus provincias, sobre todo aquellas que quedaron paralizadas desde la llegada de Javier Milei al poder y tienen más de un 80% de ejecución. Restan por resolver algunos detalles, pero en el Gobierno aseguran que son de rápida implementación.
Rechazo de la oposición combativa
A las tensiones con los gobernadores por las negociaciones del Presupuesto 2025, se le suma la negativa de la oposición combativa en el Congreso, otro condimento extra que aleja al proyecto de ley de una posible sanción.
Por ejemplo, Unión por la Patria (UxP), bloque que preside Germán Martínez, ya avisó que su rechazo a la Ley de Leyes será total; y el argumentos de los peronistas/kirchneristas es que "Este proyecto apunta decididamente a consolidar un modelo de ajuste fiscal y de destrucción del Estado que se viene llevando a cabo desde que asumió la actual administración".
Por último, también hará lo mismo el bloque Frente de Izquierda, quienes también avisaron que votarán en contra del proyecto de Presupuesto.