En ese orden, el referente del PRO, Gustavo Santos, se refirió a la situación de Córdoba como la de un “aislamiento” en términos aéreos. “Nuestro Aeropuerto está aislado. En 2019, teníamos más de 260 frecuencias semanales de vuelos internacionales y nacionales, unos 40 diarios. Hoy, salen sólo 10 nacionales”, expresó el ex ministro de Turismo de la Nación.
Antes de la llegada de la pandemia, Córdoba sufrió la descontinuación de varias rutas internacionales que la conectaban directamente con el mundo. El cambio de Gobierno provocó que muchas de las empresas que operaban desde Córdoba decidieran irse, debido a las suspicacias que se generaron alrededor de las políticas que el Gobierno del Frente de Todos terminó implementando.
Anteriormente, Córdoba contaba con vuelos directos a Estados Unidos, Chile, Brasil, Perú Bolivia, Paraguay, Uruguay, España, y algunos países de Centroamérica. Esos vuelos estaban operados por empresas como Air Europa, American Airlines, Latam, Copa Airlines y Gol.
Además, en los últimos años, el Aeropuerto Ambrosio Taravella se había convertido en el epicentro de las low cost, con empresas como Norwegian, Flybondi, Jet Smart y Sky. En la actualidad, solo 3 aerolíneas visitan y operan en uno de los aeropuertos más importantes de Argentina: Aerolíneas Argentinas, Flybondi y JetSmart.
Para la oposición, la concentración del flujo aéreo en Ezeiza responde a una cuestión gremial. La operación desde ese aeropuerto estaría controlada por ciertos sectores de “La Cámpora”, al igual que Aerolíneas Argentinas.
“Esto NO es una cuestión de pandemia. Han concentrado todo en Buenos Aires. Es una decisión política del Gobierno Nacional. ANAC, ONSRA y Aerolíneas Argentinas están manejados por La Cámpora”, agregó Santos, quien se proyecta como uno de los nombres que tendrán protagonismo en Córdoba en el 2023, con el apoyo del PRO. El ex presidente de la Agencia Córdoba Turismo y hombre cercano a Juan Schiaretti, también reveló que hubo empresas con intenciones de volver, aunque no se les facilitó el regreso.
“Me consta que Air Europa y Copa quisieron volver a volar y no los autorizaron aún. Con la salida de Latam y Norwegian perdimos definitivamente un 20% de nuestra oferta de vuelos. Latam nos conectaba con 126 destinos de todos los continentes”, agregó Santos. Las aerolíneas no son las únicas que dejaron el Aeropuerto de Córdoba.
La empresa de logística aérea mundial, Swissport, también abandonó las operaciones en la terminal cordobesa. Cabe destacar que Santos fue uno de los impulsores del circuito turístico con el que Córdoba contaba hasta hace algunos meses, siendo la gestión aérea de la provincia su mayor tesoro político, al igual que el de la gestión de Mauricio Macri, quien apostó fuerte al juego aéreo.
“Ese proceso, que me tocó liderar y que duró más de 12 años, para que Córdoba sea un centro de distribución aerocomercial, está en grave riesgo”, expresó Santos, en otra entrevista con El Show Del Lagarto. “Cuando estemos todos vacunados, veremos que lo que habíamos logrado con tanto esfuerzo en el Aeropuerto de Córdoba está desarmado. Llegó a darle trabajo a 4000 familias. El centro aerocomercial de Córdoba era un orgullo para los cordobeses ¡ojalá podamos recuperar lo que supimos conseguir!”, concluyó el ex funcionario, que en los últimos días acompañó a Patricia Bullrich en su recorrido por la provincia.
Si bien las intencionalidades políticas de Santos son claras en su postura como opositor a la gestión K, también plantea una realidad: el Gobierno nacional propició una desconexión que excedió los límites de la sanidad. Que una ciudad como Córdoba Capital no cuente con vuelos internacionales tras un año de pandemia, habla a las claras de dos cosas: una pobre estrategia sanitaria (con la cual no se puede contener el ingreso del virus más que por una sola entrada), y una política expresa de reducir la oferta aérea en favor de la deficitaria aerolínea de bandera.