Sucede que la reglamentación nueva del Impuesto a las Ganancias dejó por fuera la excepción que tenían los diplomáticos que trabajan en el exterior, razón por la cual, desde este mes la "compensación por el costo de vida" en el extranjero que perciben quedará alcanzada por el tributo. Esto se traduce, algunos casos, en una poda en sus ingresos del orden del 23%.
En ese contexto, una fuente de la Asociación Profesional del Servicio Exterior (APSEN) se quejó con dicho diario y contó: "Es la primera vez desde 1973 que se aplica una medida de este tipo y le va a complicar la vida a muchos diplomáticos. Algunos se quieren volver al país".
En esa misma línea, otra fuente consultada por Clarín pero de Cancillería, aseguró que "Para algunos funcionarios del exterior implica que no les alcance el sueldo para vivir afuera".
Con esta nueva reglamentación, el Impuesto a las Ganancias alcanzaría a poco más de 400 agentes, entre los que se cuentan embajadores, secretarios o agregados.
"Siempre pagamos Ganancias por nuestros salarios pero desde 1973 este adicional por costo de vida estaba exceptuado. El alquiler, la salud o la escolaridad no son la misma que en Argentina", justificaron desde ASPEN, y ejemplificaron que una diplomática de un país del centro europeo paga unos 2500 euros de alquiler de una casa, con cochera, para vivir con su familia.
Además, explicaron que ese salario complementario que cobra el personal en el exterior se calcula por un índice de costo de vida que elabora las Naciones Unidas.