En los fundamentos de su proyecto, la diputada nacional señaló que “no existe razón para que un legislador sea considerado un ciudadano diferente en el cumplimiento de las normas que constituyen el pacto social de convivencia al que suscribimos todos los argentinos, tal como lo establece el artículo 16 de nuestra Constitución Nacional: ‘todos los habitantes somos iguales ante la ley’”.
En este sentido, argumentó que “el proyecto apunta a desterrar lo que una enorme parte de la sociedad percibe como un privilegio. No hay motivo para que los ciudadanos paguen por estacionar sus vehículos y sus representantes no lo hagan”.
“Los diputados y senadores son ciudadanos de a pie con la enorme responsabilidad de representar a los ciudadanos que depositaron en ellos su confianza, responsabilidad que deben honrar y jerarquizar”, sentenció.
Y agregó: “cualquier prebenda, por más minúscula que parezca, sólo atenta contra la representatividad, agraviando y distorsionando la historia de la defensa de los principios republicanos que hicieron grande a nuestro país”.
“Mi compromiso fue, es y será luchar contra los privilegios, con foco en la austeridad y la transparencia”, cerró la diputada.