De Jerusalén a Macri: Javier Milei, Bullrich y Sergio Massa
En los estertores tenues, pero aún vigentes por la celebración en victoria del Campeonato de fútbol mundial en Catar, coronada por las hazañas de Lionel Messi, un cuasi mesías del balón pie, la Argentina retorna a su eterna búsqueda de un "salvador" que la ponga en pie, aunque le cuesta. Harto el pueblo de las miserabilidades de la dirigencia política retórica, plagada de idealismo y lejana al pragmatismo, retoma un ápice de aliento para encontrar en Javier Milei, Patricia Bullrich o en Sergio Massa alguien en quién confiar, casi de una manera religiosa. ¿Por qué? porque del uno sólo se conoce una propuesta vacía de jurisprudencia y de los otros, una expresión de deseos que escasamente reflejan la gestión realizada.
