“Es necesario bajarlas barreras a la creación de empleo, y para eso corresponde poner en discusión las regulaciones del mercado de trabajo”, indica el texto que adelantó el diario El Cronista. E indica que “muchas inversiones de baja escala se ven frenadas por un marco regulatorio que es tributario del industrialismo clásico y que no ha absorbido los nuevos retos del mundo del trabajo”.
Macri busca promover un modelo laboral como el de Vaca Muerta, donde un acuerdo con gremios y empresarios logró evitar paros. Miguel Pichetto también comparte con Macri su adoración por Vaca Muerta, su potencial y su desarrollo.
Los mercados y el FMI también esperan novedades sobre la reforma laboral, que Macri nunca pudo hacer avanzar en el Congreso por la resistencia de los legisladores peronistas tanto del kirchnerismo como los que se referenciaban en Pichetto.
No es claro que con Pichetto como un hipotético vicepresidente se logre sancionar la reforma, pero su inclusión y las gestiones que pueda hacer con los mandatarios provinciales podrían sumar masa crítica a ese proyecto.
De ese tema se habría hablado en la reunión de Gabinete que integró el senador.
En la vereda de enfrente, y marcando la polarización, Cristina Fernández sumó a Hugo Moyano y a sindicalistas afines que rechazan la reforma laboral.
Además de Moyano, el mismo día que Pichetto se reunía con el gabinete macrista, Cristina logró también el respaldo de la CTA, luego de una reunión con referentes del Frente Sindical para el Modelo Nacional y las distintas facciones de la Central de Trabajadores de la Argentina.
Cristina y Alberto Fernández tuitearon la foto desde sus cuentas, donde se los ve, en el gremio de La Bancaria, junto a dirigentes sindicales como Hugo y Pablo Moyano, el ceteísta Hugo Yasky, el docente Roberto Baradel, el estatal Pablo Micheli, el canillita Omar Plaini, el estatal Daniel Catalano, la judicial Vanesa Silei y Walter Correa (del gremio del Cuero) y el bancario Sergio Palazzo.
Según un comunicado del Frente Todos, la reunión fue “para coordinar medidas que permitan terminar con la recesión económica y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y las trabajadoras argentinas”. Pero a nadie escapa que han formado una alianza de gremios de peso que se enfrentará a cualquier intento de reforma laboral de Macri-Pichetto.