El director de La Política Online, Ignacio Fidanza, ya dio su veredicto: "Dujovne se va porque sabe que el Gobierno se va a despedir del último capital simbólico que le quedaba, la búsqueda del equilibrio fiscal. Macri va a terminar su mandato con una inflación cerca del triple de la que recibió, con una deuda externa multiplicada por cuatro, con una desocupación de dos dígitos, con un PBI en retroceso, con más pobreza, con menos inversiones y con un poder adquisitivo lastrado. Y ahora también, con las metas fiscales incumplidas y el acuerdo con el FMI en crisis.
Es un fracaso económico sin atenuantes. Pero el país necesita una oposición. Este debería ser un momento muy distinto. Un tiempo de juntar las piezas, de sensatez, de transición, de regresar a todo lo que se extravió en el camino: la política, la apertura, la sencillez. Y en ese sentido, acaso la llegada de Hernán Lacunza ofrezca una última oportunidad, si en el estrecho margen de maniobra que aceptó, logra imponer en tándem con Rogelio Frigerio la lógica de diálogo de la política bonaerense.
Porque llegó la hora de descomprimir. Y no hace falta ser buzo para entender lo que les pasa a aquellos que saltean las paradas de seguridad".
La oficina de San Telmo de Alberto Fernández es un desfiladero. Si uno mira con atención quiénes se acercaron para hablar con el dirigente más votado en las PASO, la transición es un hecho.
En tanto, la decisión del mandatario de aceptar la renuncia de Dujovne llegó al momento que los números del escrutinio definitivo: los márgenes se agrandaron aún más y todo indicaría que ya no hay vuelta atrás.
El jueves 22 de agosto se conocerá el total pero ya hay 10 provincias que cerraron el conteo final -inclusive con actas-: el Frente de Todos estaría tocando los 50 puntos, mientras Juntos por el Cambio habría caído al 29%.
Clarín accedió a los datos que se cargaron oficialmente en las últimas horas: a nivel provincial, de los datos difundidos hasta ahora, la mayor diferencia se registra en Salta, donde al frente encabezado por Alberto Fernández le habían asignado el 48,84% de los votos, el domingo a la noche; mientras que el escrutinio definitivo estableció que tuvo un 0,8% más, con el 49,64% de los votos en esa provincia del norte argentino. La situación inversa se dio en la provincia de Corrientes, donde el Frente de Todos bajó un 0,5%, pasando del 53% al 52,5% en el escrutinio definitivo.
Mientras, trolls y militantes K ya festejan en las redes, aunque para saber el porcentaje exacto falta: