“Creo que puede ser una sorpresa, lo que no pasa es que no se ha creado una alternativa lo suficientemente potente para una proporción mayoritaria de argentinos. Hay dos cosas que esa mayoría no quieren, ni volver a la experiencia previa a 2015 ni la que se dio después”, destacó.
Por otro lado, Alfonsín lanzó críticas contra la conducción actual de la UCR. “Evidentemente, después de tres años y medio de gestión, la situación económica y social es más complicada que la que existía en 2015. Yo creía que la Unión Cívica Radical iba a aprovechar estas condiciones para tratar de exigir e imponer cambios en las políticas públicas. Sin embargo, decidió poner sus fuerzas para pelear cargos y lugares en las listas. Me avergüenza”, cuestionó.
En esa línea, sostuvo que buscará una nueva conducción al frente del partido centenario. “Voy a trabajar para pelear por la conducción del partido y recuperar su significado y su razón de ser para que a partir de las próximas elecciones pueda haber un radicalismo con lo que somos más consecuentes con las ideas del partido, es decir con la representación de los sectores populares”.
De todas maneras, dijo que no está seguro si será él. “No sé si personalmente yo, pero vamos a trabajar para que en la Provincia, en el orden nacional y en las distintas provincias contemos con conducciones que estén comprometidas con la dimensión ideológica del partido”, apuntó.