"Esto no cambia significativamente aunque no pongamos ingresos y pongamos otros componentes. La población que no tiene una adecuada educación, alimentación, acceso a servicios de salud adecuados y tiene problemas de viviendas o problemas de trabajo, se encuentra en el orden del 45%, independientemente de sus ingresos", amplió sobre lo que estaba refiriendo.
Entonces, avanzó sobre un dato dramático:
Después, cuando lo consideramos por ingresos, un dato adicional muy fuerte: en los últimos 3 años, la Argentina incluida que no ha experimentado pobreza por ingresos es menos del 40%; un 38%. Es decir, el 60% de la población fue pobre en algún momento Después, cuando lo consideramos por ingresos, un dato adicional muy fuerte: en los últimos 3 años, la Argentina incluida que no ha experimentado pobreza por ingresos es menos del 40%; un 38%. Es decir, el 60% de la población fue pobre en algún momento
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La pobreza roza el 50%. ¿Y la famosa Mesa del Hambre?
La Iglesia, durísima contra el déficit fiscal, el impuesto inflacionario y la idea del plan social como solución a todo
Salvia, disparó:
"Los componentes macroeconómicos de esta pobreza como los déficit fiscales, el impuesto inflacionario y la recesión que está asociada a la inflación porque no hay capacidades de inversión ni de los propios ahorros de las familias para educación, vivienda o un pequeño comercio, se asocia a 15 puntos de pobreza. ¿Qué significa esto? Que entre 20 y 25 puntos de la pobreza en la Argentina ya no se resuelve por bajar la inflación o estabilizar la economía. Va a requerir de un nivel por encima del 2% del PIB pero también de políticas focalizadas que atiendan a la economía social, popular y las cooperativas para generar trabajo más productivo en los segmentos que hoy viven de los planes sociales o en una informalidad de mucha autoexplotación familiar o personal.
Paradójicamente, vivimos esos niveles en 2011/2012, con Cristina Kirchner, y en 2017, con Mauricio Macri. Estamos hablando de 2 momentos electorales distintos que generaron después efectos corrosivos en materia macroeconómica como en 2014 y 2018".
Pobreza: Lo que viene
Volviendo a este anecdótico 37%, Salvia dijo que "hemos transitado estas etapas en otros momentos de la Argentina y siempre se constituyen en burbujas de consumo que bajan la pobreza pero no de manera estructural. No hay detrás un proceso sostenible que en tiempo mejora salarios, crea empleos y mejora mecanismos de inclusión social. Tendrían que entender que esta mejora es una pobre mejora porque todavía estamos en niveles por encima de la prepandemia".
Y lo comparó con la época del pésimo gobierno de Mauricio Macri: "La tasa de pobreza era 35% en el segundo semestre de 2019, la situación es que tenemos más pobreza hoy (con 37%) y antes del COVID teníamos menos informalidad, menos pobres estructurales y menos trabajadores pobres, por lo que hoy la situación es más grave".
Entonces, planteó para los meses que vienen:
Por mucho que haya habido alivio, no es sostenible y es de esperar que en el corto plazo el aumento de la inflación y la falta de inversión y crecimiento, no redunde en mejoras sustantivas para este año. Por lo tanto, es de esperar que nos volvamos a acercar al 40% más tarde o más temprano Por mucho que haya habido alivio, no es sostenible y es de esperar que en el corto plazo el aumento de la inflación y la falta de inversión y crecimiento, no redunde en mejoras sustantivas para este año. Por lo tanto, es de esperar que nos volvamos a acercar al 40% más tarde o más temprano