“En Córdoba, el kirchnerismo es rechazado por una enorme mayoría. Entonces, me parece que la solución debe venir del interior del país. El kirchnerismo y Cambiemos miran al país desde el puerto de Buenos Aires y eso los hizo fracasar. Los dos frentes se debilitaron y creo que hay espacio para crear algo distinto. Y Córdoba puede tener un rol importante en esa construcción”, dijo el gobernador respecto a una proyección nacional. Según Juan Schiaretti, es “el momento” de comenzar a generar una nueva propuesta.
“Tiene que haber un programa que acabe con la inflación. Que se fomente el empleo y que dejen de echarle la culpa a los productores por los aumentos de los precios. Hay que hacerse cargo de los problemas y tener consistencia y coherencia. Esto es lo fundamental. La situación económica viene mal desde hace 10 años. Los salarios van perdiendo poder de compra. Lo que quiero es que el país no sufra, que deje de seguir cayendo. Espero que luego del 14 de noviembre, el Gobierno acierte con un programa coherente para terminar con esta decadencia”, señaló en tono propositivo. De hecho, los conceptos desarrollados por el gobernador en el último tiempo podrían ser leídos como en clave de “promesas electorales” para una disputa que todavía tiene 2 años por delante.
Por último, señaló como una “aberración” política la distribución de poder en el Ejecutivo nacional. “Sin duda, yo no vi en la historia que un vicepresidente tenga más poder que el presidente. Es una situación inédita en Argentina. No existió en ningún lugar del mundo. Yo lo que espero es que Argentina no se desbarranque”, concluyó. El objetivo de Juan Schiaretti parece estar cada vez más claro: ir por la presidencia en 2023.