Si bien desde el peronismo de Córdoba entienden que el aporte fiscal del campo es el ingreso más importante que percibe el Gobierno nacional, sienten que la politización de los diversos impuestos surgen como una “persecución pasiva” hacia los productores. En ese orden, la intención del PJ cordobés es instalar el tema en la agenda para poder empezar a reducir la presión.
Para marzo próximo, el bloque de congresistas de Córdoba Federal (tres diputados y una senadora) planea introducir en la agenda un proyecto de reducción gradual de las retenciones al campo. Esta discusión podría ser un nuevo eje de debate, aunque esta vez introducido por el peronismo más alejado del kirchnerismo.
En caso de lograr instalar la temática, la victoría ya estará consumada para el gobernador cordobés. Y sobre ello, hay una buena probabilidad de que Juntos por el Cambio se sume a la medida que pueda ser planteada ya que es una materia pendiente de la oposición.
La idea principal es reducir los impuestos a las exportaciones a cero en un plazo de cuatro años desde una eventual sanción. Esto le quitaría una buena fuente de ingresos al Estado nacional, aunque se sostendría la presión tributaria local.
Así, el peronismo de Córdoba y del centro, ya que la medida sería acompañada por el interbloque Federal en Diputados, buscará plantarse en la escena nacional. Habrá que ver si los dos lados de la grieta están dispuestos a poner una tercera silla en la mesa de discusión o no.