Durante más de 15 años, la provincia luchó con Nación para que esta última se hiciera cargo del déficit, algo que quebró la relación entre las gestiones. Finalmente, en 2015, un fallo de la Corte Suprema obligó al Estado Nacional a sustentar este déficit, algo que sucede desde entonces.
Pero con una reversión de la pelea política entre el schiarettismo y el kirchnerismo, el proyecto planteado por Martín Guzmán no contemplaría para el 2022 la atención adecuada de ese déficit, lo que dejaría un “hueco” masivo en la caja cordobesa. La posible extensión del presupuesto 2021 por falta de un nuevo acuerdo interno en el Frente de Todos podría terminar afectando en términos inflacionarios a la Caja de Jubilaciones y a otros rubros locales.
Sin embargo, teniendo en cuenta la disminución de la fuerza del Frente de Todos en ambos recintos parlamentarios, es probable que Martín Guzmán revéa ciertos puntos que puedan hacer que los legisladores del peronismo cordobés se incluyan a favor. El voto de estos últimos se ha revaluado considerablemente en pos de la derrota oficialista de noviembre.
De este modo, la postura de los legisladores cordobeses respecto al posible presupuesto que Martín Guzmán vaya esbozando no es totalmente definitiva. Dependerá exclusivamente del rumbo que decida tomar la Nación.