Qué dicen los llamados al 911
Francisco Sáenz Valiente llamó dos veces a la policía para pedir auxilio porque, según su testimonio, Emmily tuvo un “brote” y saltó al vacío. El primer llamado fue el jueves pasado a las 9:13 y el segundo 4 minutos después. En ambos se escucha a una mujer gritando, no se entiende lo que dicen, pero el empresario dice “Vengan, por favor”:
—911: Hola, 911, emergencias.
—Sáenz Valiente: Hola, qué tal, necesito un oficial. Tengo una chica muy alterada en casa.
—911: ¿Un femenino?
—Sáenz Valiente: Sí.
Luego de dar la dirección, Francisco insiste diciendo “si pueden venir rápido... A ella la conocí por una amiga, está gritando mucho. Está como poseída, si pueden venir rápido”. Al final de la llamada se escuchan más gritos, cada vez más fuerte.
El empresario, parte de un clan familiar dedicado a la minería y el agro, no está acusado de matarla, no directamente, sino de ser parte en la serie de eventos que llevaron a la muerte de Rodrígues. El expediente contra Valiente está calificado como femicidio.