Mató a su hermana porque su perro rompió los maples de huevos
Las peleas familiares son algo común pero todo tiene un límite. El enojo y la ira pueden cegar a alguien hasta el punto de usar la violencia por un problema mínimo, llamemoslo estrés o tal vez ¿Esquizofrenia?. No importa cómo se lo denomine, no hay justificación que valga cuando, en medio de una discusión, se utilice un arma para atacar al contrario. Eso pasó en Pilar cuando un hombre, dueño de una verdulería, mató a su hermana porque uno de sus perros le rompió unos maples de huevos que tenía para vender.
