En ese sentido, el ‘Gringo’ no podrá partir desde un punto de gestión, como lo hizo en el pasado. Una condición que le va a demandar una mayor adaptabilidad a la hora de encontrar un nuevo rol.
Tampoco tendrá accesibilidad directa al nuevo organigrama de gobernadores, cuadro que sufrió un fuerte cambio generacional y de partidos al mando. Eso le restaría capacidad de maniobrar como potencial líder de un movimiento opositor dialoguista.
Fuera de la gobernación, ahora comandada por Llaryora, el referente del PJ cordobés posiblemente encuentre lugar en el Congreso. De cara a 2025, y con una imagen positiva que muchos políticos envidian en la actualidad, Schiaretti podría cumplir una importante tarea para el arco opositor, y sobre todo para la expansión del “partido cordobés”.
En ese sentido, fuentes en el PJ provincial admitieron que Juan Schiaretti sería un candidato estelar para encabezar listas en el proceso electoral del año que viene.
No le cabe cualquier saco
De esa manera, Schiaretti estaría explorando un nuevo rol que todavía se encuentra imaginando. Sin embargo, en el pasado ya advirtió que “los papas no quieren volver a ser cardenales”, una frase que en su momento descartó de plano el rumor sobre su posible candidatura a la intendencia de Córdoba.
Mientras tanto, la premisa principal que sigue en pie es “poner a Córdoba primero”, en referencia a que ningún movimiento personal a nivel nacional puede poner en riesgo a la gestión provincial. Un principio que Schiaretti practicó desde sus inicios, y que lo llevó a ser tres veces gobernador.