Con el paso de los años, Saillén fue construyendo la confianza de sus compañeros, hasta que en 2002, se animó a lanzar una propuesta en el sindicato para quedarse con su conducción. Y así lo hizo, tras vencer a Ignacio Mignot, un dirigente que estaba en el poder desde 1985.
Quedándose con la secretaría general del gremio, Mauricio Saillén logró posicionarse como uno de los gremialistas más importantes de Córdoba. Hasta que comenzaron sus traspiés con la Justicia.
En 2019 estalló la causa en su contra por supuesto lavado de dinero vía la mutual del gremio, algo que ya se vio en otros sindicatos en Argentina. Y como en todas las causas en gremios, comenzó la bicicleta judicial, que hoy encuentra a Mauricio Saillén en libertad, pero imposibilitado de ejercer la política en el Surrbac.
Sin embargo, esto no implicó una pérdida del poder. Durante tantos años de dirigencia, Mauricio Saillén supo generar una estructura que amortiguó su caída, principalmente basada en sus hijos.
Actualmente, Mauricio Saillén se apoya en dos de ellos: Juan, quien es el nuevo Pro Secretario General del gremio por estatuto, y Franco, legislador por el Frente de Todos. Cabe destacar que ambos se encuentran imputados en la causa por supuesto lavado, pero sin las restricciones judiciales que carga su padre.
El nombramiento de Juan Saillén concretó finalmente la dinastía creada por Mauricio, que dice presente a pesar de no estarlo en realidad. Para este último, el mandato finaliza en noviembre del 2022, al igual que su socio y también imputado, Pascual Catrambone.
Atentos a este límite de tiempo, la maniobra que Juan Saillén deberá ejecutar estará sin dudas guiada por su padre, que buscará alguna forma de seguir en el poder. “Desde la cuna, Mauricio me inculcó que jamás se debe entregar a un compañero y mucho menos un derecho adquirido por la lucha de las familias trabajadoras. Hoy, y por estatuto, la Comisión Directiva me encomienda ocupar el cargo de Pro Secretario General de nuestra institución madre que es el Surrbac”, declaró Juan Saillén en su asunción, sin resquemor ético sobre su parentesco con quien sucede.
La presencia de Mauricio Saillén durante el mandato de su hijo será una certeza. Quedará por verse si Juan Saillén se atreve a darle su propia impronta, o solo sostendrá la antorcha hasta que su padre logre una habilitación.
La realidad indica que la historia se repite en los gremios argentinos. De padre a hijo en este caso, el poder nunca se va de las mismas manos.
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Gremios heredados. Juan Saillén se queda con la conducción del Surrbac.