Este debate estrictamente interno y hermético entre los ministros, donde hay que mirar la sociedad Rosatti-Maqueda, aceleró opiniones y críticas del expresidente Mauricio Macri, quien ya lo había cruzado desde su libro Primer Tiempo, y de la vicepresidenta Cristina Fernández a través de su abogado Gregorio Dalbón.
Todo ello significó un enorme favor para Rosatti y la etapa que viene en la Corte Suprema.
"¡Qué mejor que te critiquen Clarín, Macri y CFK!", exclaman en la calle Talcahuano. "No se necesitan favores de afuera para llegar", insisten. ¿Lo dirán por Rosenkrantz?