¿Fuerza política o aparato inexpugnable?
Desde que Juan Domingo Perón llegó al poder por primera vez en 1943, su movimiento, que él llamó justicialismo y que hoy todos llaman peronismo, ha dominado la política argentina.
Casi medio siglo después de su existencia, el peronismo sigue en el poder y ha gobernado 16 de los últimos 20 años, con breve interregno. Aqu+i se impone la premisa de Juan Domingo Perón, "Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos".
El peronismo ha logrado resurgir, muchos dirían que más fortalecido, tras todas las crisis que ha atravesado. Su capacidad de transformarse y adaptarse a veces parecen ser más potentes que su mensaje y sus ideologías.
Carlos Pagni indicó que "el mayor auxilio para Massa llegó desde la oposición, que no logró exponer ante la ciudadanía una obviedad: que el candidato del oficialismo era el candidato del oficialismo". "Pero esto también fue mérito de Massa, quien se mostró al mismo tiempo como representante y alternativa al gobierno que él integra", añadió Matías Zibell, periodista y experto en política argentina.
Según analistas, esto explica que el peronismo siga vivo, pese a que recientemente no ha pasado por sus mejores años.
Con respaldo académico
Un estudio del Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires investigó en septiembre las razones que impulsan a los votantes a elegir a sus candidatos de cara a las elecciones.
Un 52% de los 5.533 encuestados aseguró que votaría por Sergio Massa porque "Javier Milei o Patricia Bullrich generan temor".
El candidato de La Libertad Avanza -una coalición ultraconservadora que fue fundada hace dos años-, Javier Milei, se ha proclamado “anarcocapitalista” y “enemigo del Estado”. Dentro de su plataforma, que muchos califican como “demasiado” radicales, están la dolarización de la economía, mediante una "competencia libre de monedas", así como la eliminación del Banco Central y una drástica reducción del tamaño Estado, suprimiendo ministerios, eliminando obra pública y privatizando las empresas estatales. “El Estado sólo debe estar a cargo de la seguridad y la justicia”, afirma Milei, desde que se erigió en candidato. Su proyecto incluye romper con todo para convertir a Argentina en una "potencia mundial".
Socialmente, Milei tiene opiniones que muchos califican de contradictorias: se opone al aborto y apoya el porte de armas, pero defiende el matrimonio homosexual y la legalización de drogas.También niega el cambio climático.
En una entrevista reciente con el periodista estadounidense Tucker Carlson, afirmó que el cambio climático formaba parte de la “agenda socialista”, estableciendo la extrapolación del americanismo "Maga vs. Woke", que diferencia a los republicanos, de los demócratas en USA, por ejemplo.
Pese a que su discurso radical lo posicionó como favorito en las encuestas, en esta primera vuelta de las presidenciales no logró convencer a la mayoría del electorado.
Algunos analistas de mercados también ven de manera positiva el triunfo de Massa porque alivia temores sobre una posible devaluación del peso argentino, tras la promesa de Milei de dolarizar la economía y acabar con el Banco Central. Conforme aseveró el analista Salvador Vielli a la agencia Reuters, el resultado puede además aliviar la fuga de dólares.
Subsidios y privatizaciones
Algunos expertos estiman que las ideas de Milei de privatizar los trenes y eliminar subsidios de gas y electricidad o rehacer los sistemas públicos de salud y educación también le costaron votos.
Para finales de 2022, más de la mitad de la población de Argentina, exactamente el 51,7%, vivía en hogares que aún hoy reciben algún tipo de asistencia económica del Estado, según datos elaborados por la Encuesta de la Deuda Social Argentina EDSA Bicentenario (2010-2016), EDSA Agenda para la Equidad (2017-2025) y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA).
“En caso de que Milei lleve adelante sus planes de eliminar subsidios y privatizar sectores claves de la economía, mucha gente teme quedarse en la calle y sin acceso a sanidad pública y a la educación”, explica el periodista de BBC Mundo Matías Zibell.
El miedo que moviliza está en alianza con el bolsillo
Algunos miembros del gobierno argentino participaron en la campaña, invitando a los votantes del candidato ultraliberal a renunciar voluntariamente al subsidio estatal a boletos de autobuses y trenes.
“El que vota a Milei debería bajarse del subsidio”, señaló el ministro de Transporte, Diego Giuliano.
La renuncia al subsidio significaría, por ejemplo, que un billete de tren que actualmente cuesta 33,2 pesos argentinos (US$0,09), pasaría a costar 1.100 pesos (US$3).
Las cartas están echadas - Alea Iacta est". No lo decimos nosotros, sino que evocamos a Julio César, rey y estratega.
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