Martín Gill se abre camino en Córdoba, entre Villa María y Casa Rosada.
EL funcionario Martín Gill y sus tres cargos.
Con dos cargos acumulados, Martín Gill fue por un tercero y se anotó al lado de Carlos Caserio en la lista del Frente de Todos en Córdoba. Y, por poco, logró su objetivo de convertirse en congresista.
En ese orden, Martín Gill parece haber hecho oídos sordos sobre el pedido de Alberto Fernández, que en la campaña solicitó evitar la acumulación de cargos e hizo renunciar a varios candidatos. Para el hombre oriundo de Villa María, que presentó la renuncia pero nunca se concretó, esta solicitud no fue suficiente, y hoy cuenta con tres funciones totalmente disímiles por la cual percibe ingresos.
Lo que se preguntan muchos ahora, es si el funcionario renunciará a alguno de ellos dada la complejidad burocrática que se requiere para poder sostenerlos. La especulación principal ronda alrededor de la banca en Diputados, ya que se puede convertir en un candidato testigo.
Con el resto de sus cargos, la situación es más compleja. La intendencia resulta su base política y electoral. Y su cargo en Nación es el contacto directo con Alberto Fernández y la billetera presidencial.
Por esto, no le será tarea fácil elegir entre uno de los tres cargos. Algo tan insólito como suena.