Además de hacer notar la angustiante situación, los comerciantes expresaron en la protesta la falta de apoyo estatal. Justamente, al respecto se comunicó la Cámara de Comercio de Córdoba, donde se solicitó públicamente una ayuda inmediata a aquellos rubros que van a entrar en inactividad. Córdoba es uno de los distritos con mayor caída de empleo en el país (unos 54 mil puestos perdidos) fruto de la crisis económica y la pandemia.
Desde la Cámara se hizo alusión a una aceptación de las medidas, siempre y cuando haya salvataje. Para los comerciantes cordobeses la ayuda es fundamental para sobrevivir.
Algunos de los manifestantes reclamaron al Gobierno nacional las políticas pro cuarentena, aduciendo una falta de acción activa sobre el problema de la pandemia con la aplicación de vacunas y control riguroso de los protocolos a aplicar. Además, se cuestionó la falta de control sobre los eventos clandestinos.
La manifestación se mantuvo en orden en buena parte de su desarrollo. Sin embargo, el arribo policial con orden de despejar la vía pública provocó desmanes entre agentes de la policía y manifestantes.
Muchos transportistas y taxistas también reclamaron por el despeje de la calle, lo que causó también enfrentamientos entre estos y los comerciantes. Por los incidentes, un hombre resultó detenido.
Las medidas sanitarias sin dudas no fueron las esperadas, sino mucho más duras. Si bien el presidente Fernández había anunciado que no era posible el regreso a una “fase 1”, terminó sucediendo lo contrario.
En Córdoba el escenario empeoró considerablemente en pocos días en cuanto a los contagios. En tan solo una semana los contagios se duplicaron, pasando de 2 mil casos diarios a 4 mil.
Esto provocó una avalancha de internaciones sobre un sistema que se encuentra en un 82% ocupado en sus camas críticas, tanto por coronavirus como por otras patologías. Sobre este número rondó la polémica ya que recién ayer se confirmó el nivel de ocupación total, porque el Gobierno de Córdoba solo venía detallando la ocupación de camas por covid (un 45% del total).
De esta manera, los comerciantes cordobeses esperaban poder seguir trabajando a pesar del endurecimiento de las medidas. Pero en pocas horas, la Casa Rosada se encargó de “bajarles las persianas”.