La fiesta ocurrió cuando Entre Ríos, según el último parte epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud de la Nación, registró 15 nuevos casos de coronavirus y llegó a los 86 infectados.
El intendente de Concordia, Alfredo Francolini, emitió un comunicado y le pidió la renuncia a las funcionarias.
"Si le decimos a la ciudadanía que son momentos de extremar precauciones y cuidarnos aún más, nuestros funcionarios deben ser portadores y ejemplo de este mensaje de responsabilidad y compromiso”, informó.
“Me contacté con las funcionarias que aparecen en las fotografías y videos que circularon en las redes sociales para pedirles su inmediata renuncia. Asimismo, estamos evaluando la posibilidad de aplicar determinadas penalidades a los participantes de este festejo", dijo en la misiva.
En Entre Ríos están habilitadas las reuniones familiares, pero hay restricciones. Sólo pueden llevarse a cabo los días viernes, sábados, domingos y feriados, pueden participar hasta 10 personas y todas deben residir en el mismo centro urbano. Pero en cada ciudad hay distintas realidades.
En declaraciones a Radio Rivadavia este martes (16/6) el intendente aclaró que "en Concordia no están permitidas las reuniones sociales. Nos preocupa que no se cumplan las medidas de prevención y más cuando las incumple un funcionario".
Sobre la fiesta clandestina, explicó: "Llamé a las funcionarias, me reconocieron que estuvieron en el cumpleaños y les dije inmediatamente que no podían seguir en el Gabinete".
Sin embargo, reconoció que "las chicas eran excelentes en sus trabajos y estaban en pos de la prevención del coronavirus. Eso es lo raro".
"Los funcionarios tienen que ser un ejemplo. Por eso fui estricto con ellas. Estoy decepcionado porque las conozco", lamentó Francolini.
Por último, indicó que en la Ciudad "no tenemos circulación activa del virus. Nos queda una persona aislada en su casa y totalmente asintomática".