El mismo presidente Alberto Fernández no confirmó si desembolsará la cuarta cuota destinada a financiar la "obra del siglo", que se espera según lo pautado originalmente para el 28 de julio: sería una suma de 18,5 millones de dólares, una pequeña parte de los más de 1.000 millones que costará el proyecto. Si bien en Mendoza lo dan por hecho porque se trata de una deuda del Estado con la provincia ajena a Portezuelo, hay cierta incertidumbre.
"No quiero financiar una obra que está cuestionada por 4 de las 5 provincias por donde pasa el río Atuel", advirtió el Jefe de Estado días atrás, lo que despertó el temor en el seno del gobierno provincial.
Más allá del revés propinado por La Pampa y cía., el gobernador Rodolfo Suárez parece decidido a avanzar con el proyecto. “Seguimos adelante. Lo que resolvió Coirco no tiene el poder legal para frenar el proceso”, señalan fuentes de la administración de Suárez, según cuenta el portal Bae Negocios, que agrega que la intención del mandatario es adjudicar las obras para el proyecto a fin de año, aunque la fecha dependerá también del laudo que le solicitaron al presidente Alberto Fernández, después de que las provincias ya mencionadas votaran en contra de la continuidad de la obra.
La situación de Portezuelo del Viento cambió considerablemente a partir del 10 de diciembre. Hasta esa fecha había apoyo de Nación de la mano del entonces presidente Mauricio Macri, y también en Buenos Aires, Río Negro y Neuquén. Pero tanto en el país como en Buenos Aires las administraciones cambiaron y ahora la situación es diferente. Incluso en Neuquén y Río Negro, que no cambiaron signos políticos, ahora se muestran más cercanos a La Pampa, detractor de siempre de Portezuelo.
Por lo pronto, habrá una nueva reunión de gobernadores dentro de diez días, ya con los sobres de la oferta abiertos. En ese sentido, se espera una participación reducida de las grandes constructoras argentinas, que denunciaron condiciones desfavorables, y fuerte presencia de empresas locales, que irán asociadas con alguna compañía china como Gezhouba o Powerchina, las únicas que calificarían para llevar adelante un proyecto de esta magnitud, indica Bae Negocios.
En medio de este tira y afloje que ahora también es con Nación, en la provincia hablan de discriminación y no sólo por falta de apoyo en el desarrollo de la obra, sino por otras cuestiones en las que se sienten perjudicados por parte del Estado, como por ejemplo en el reparto de fondos, bajos en relación a los que reciben otros provincias de la región y con menos habitantes.
Quien alzó la voz de reproche en las últimas horas fue el el legislador radical Alfredo Cornejo, quien advirtió que Mnedoza puede ser un país independiente". "Mendoza tiene todo para vivir como un país independiente, pero no lo tiene hoy. Hoy necesita de la Argentina y la Argentina lo perjudica en la calificación de riesgo, en el acceso de crédito internacional, para traer inversiones, etc. Podría ser un país pero con un programa común de su elite política empresaria para desarrollar ese camino”, señaló en declaraciones recientes.
Para Cornejo, la demora para el avance de la obra es impulsada por el Gobierno nacional, que “lo hace por maldad” y con el único objetivo de “perjudicar a Mendoza” ya que “enderezó a tres provincias para que votaran distinto a lo que habían votado antes”, esto último en clara referencia a Neuquén, Río Negro y Buenos Aires, alineados ahora con La Pampa cuando hace poco mas de seis meses no se oponían al proyecto.