Tras varios meses a la baja, comenzó un ligero repunte de su caudal a partir de mayo. En su peor momento, el río llegó a bajar a 48 cm, algo inédito en su historia documentada. Claro que esta situación trajo varios problemas, entre ellos numerosos estancamientos.
La tendencia alcista se vio interrumpida a principios de julio, cuando volvió a descender por debajo del metro en el puerto santafesino. Y en los últimos días experimentó un nuevo repunte.
Qué dice el INA
El informe semanal publicado el último vienes 17/7 pronostica que para este martes 21 la altura sería de 1,59 metros y para el 28 de este mes llegaría a 1,63 metros.
“Persistencia de aguas bajas. La futura evolución de los niveles en el río Paraná dependerá fuertemente de la distribución espacial y montos de las lluvias sobre las áreas de respuesta más rápida”, señala el informe
No obstante, se explica que “ la tendencia climática no permite esperar una recuperación significativa en los próximos tres meses”.
Asimismo, el reporte indica que “las conversaciones formales con los países vecinos se mantienen, concentrando la atención en el caudal entrante al tramo argentino del río Paraná”.