Desde allí, AstraZeneca distribuirá la vacuna de manera equitativa en América Latina (con excepción de Brasil, que llegó a un acuerdo por separado).
El precio comprometido es de 4 dólares, sustancialmente menor al de las vacunas de otras compañías.
En otras palabras, es AstraZeneca quien vende la vacuna. Ni Mabxience ni Liomont pueden vender la vacuna, ni a gobiernos ni a privados.
AstraZeneca la ha encargado a Mabxience un mínimo de 150 millones de dosis y un máximo de 250 millones de dosis, ad referéndum de que los estudios clínicos den resultados positivos y la vacuna sea aprobada por las agencias regulatorias correspondientes, incluida la ANMAT.
Hasta ahora, no ha concluido ninguno de los estudios clínicos de las vacunas que están en desarrollo en diferentes países, ni la de AstraZeneca ni ninguna otra.
La Fundación Slim generosamente se ha comprometido a financiar las primeras 30 millones de dosis de vacuna a riesgo, lo que significa que si las pruebas fracasan las vacunas se destruirán.
Aunque el aporte de la Fundación Slim resulta fundamental, Mabxience también contribuye a la iniciativa: interrumpió su producción habitual para dedicar su planta enteramente a la producción de la vacuna, adquirió equipos y tecnología y puso a todo su equipo a disposición, de modo que también corre riesgo si la vacuna no resulta efectiva.
Pero confiamos en que las pruebas serán exitosas y estamos orgullosos de poder ser parte de este proyecto.
Hugo Sigman
Accionista de Mabxience