"Está más claro que no me quieren en el gobierno", interpretó Peralta en declaraciones a la prensa, a la vez que sostuvo que las declaraciones del ministro nacional "son de una gravedad institucional muy grande".
Urgente24 destacaba ayer que Peralta se había convertido en el nuevo enemigo K (ver nota relacionada). Cabe recordar que Peralta juega sus últimas fichas financieras a la aprobación de un plan de endeudamiento que La Cámpora y algunos intendentes kirchneristas –con la coordinación de Julio De Vido- intentan desactivar. Ayer, el gobernador lanzó una ofensiva contra el empresario K, Cristóbal López, a quien adjudica la propagación del supuesto espionaje contra Cristina Fernández en tierra santacruceña.
Desde que difundió esa información (ver notas relacionadas) la relación entre Peralta y el Gobierno nacional se agravó y empeoró con las reuniones de Intendentes santacruceños cercanos a La Cámpora y el ministro De Vido que les prometió ayuda económica, lo que los hizo cambiar de parecer y rechazar el empréstito que impulsa Peralta.
La relación entre la Casa Rosada y Peralta está muy deteriorada, y se agrava con los cruces verbales de ambos lados.