Este hecho se produjo en un momento tenso en la provincia del sur argentino, ya que efectivos policiales de distintas localidades marcharon este lunes (27/08) en Rawson en reclamo de mejoras salariales frente a la Casa de Gobierno provincial. Allí aseguraron que la negociación "sigue trabada".
La huelga de "brazos caídos" continuaba en comisarías de la provincia. La Sargento Primero de Criminalística de Puerto Madryn, Pabla Quinteros, advirtió que endurecerán el reclamo si no hay una amnistía para los policías sancionados que se sumaron a la medida de fuerza.
Duramente, la sargento advirtió que "si es necesario que reclamemos atándonos a los árboles de la plaza, lo vamos a hacer".
En tanto, uno de los efectivos autoconvocados de la ciudad de Trelew, Darío Guzmán, aclaró que la negociación "sigue trabada" y acusó a la administración provincial de ser responsable del estancamiento, porque "no abre una mesa de diálogo".
En ese sentido, explicó que los policías piden tener una reunión con Javier Touriñan, ministro de Gobierno, a quien consideran "la máxima jerarquía para la fuerza". El funcionario se negó a tener un encuentro con los manifestantes y por eso, Guzmán dijo que "se establece como última instancia la posibilidad de ser atendidos por el gobernador", Martín Buzzi.
Además, manifestó que el nuevo subsecretario de Seguridad, José Glinski, recorrió varias dependencias policiales en la provincia el fin de semana, pero no se acercó a Trelew porque "había logrado un acuerdo en varios puntos de la propuesta de gobierno".
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Según Guzmán, esa negociación se retrotrajo después de que el ministro Touriñan "desautorizara al subsecretario el pasado viernes".
El vocero policial advirtió también que el reclamo para anular las sanciones aplicadas a los efectivos por la protesta se debe a que "todos están amparados en el derecho a manifestarse que tiene todo ciudadano".
La respuesta de Buzzi ante la protesta fue en tono amenazante. El mandatario consideró que los policías autoconvocados son "una asociación que los está llevando al límite (a los efectivos) y las sanciones que van a recibir serán muy duras, tanto en lo económico como en su carrera profesional".
Por su parte, el subsecretario Glinski sostuvo que "el problema es la retención de servicio, no la protesta" y agregó que "hay que despejar el panorama". Asimismo, aseguró que sólo el 10% de los empleados de la policía están plegados a la protesta.
El funcionario indicó que "en algunas localidades tiene mayor impacto que en otras, pero a priori estamos hablando de una medida que no afecta a todo al servicio".
Por su parte, este martes (28/08) Guzmán dijo que “si el ministro considera que debemos ser sancionados bienvenido sea, nos da más fuerza”. Es que Javier Touriñán expresó que no se levantarán las sanciones ni habrá amnistía.
A su vez Guzmán, se refirió al acatamiento de la medida en relación a lo expresado por Touriñán quien expresó que el acatamiento era menor al 10% al respecto el vocero de los autoconvocados de Trelew dijo: “Voy a tener que prestarle una calculadora al ministro para que saque los porcentajes” y agregó “me parece que está escaso de matemáticas”.