El capricho presidencial habría tomado por sorpresa no sólo al Banco Central sino también al propio Ministerio de Economía, con lo cual deberán modificar las especificaciones del papel para que puedan ser reconocidos en terminales electrónicas.
El informe de los técnicos del BCRA también habría identificado otras fallas menores, pero que no hacen a la seguridad del billete (uno de los aspectos más relevantes de toda moneda).
Así, los billetes sólo podrán volcarse al mercado vía las cajas de los bancos. Paradójicamente, las entidades financieras vienen trabajando desde hace años para potenciar el uso de los canales electrónicos y desalentar las operaciones por ventanilla, para así reducir las colas en las sucursales y los tiempos de espera. Quienes deseen hacerse de uno de los billetes de más alta denominación con la cara de Eva de esta primera tanda deberán luego pasar por alto algunos escollos, según publica La Nación.
Los billetes confeccionados por la Casa de Moneda tienen un problema de tamaño que impide que sean reconocidos por los lectores de los cajeros.