Desde el Gobierno argentino dijeron al portal Infobae que el primer aviso recibido llegó a través de un delegado de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) que trabaja en el exterior y que está en permanente interrelación con otros organismos internacionales de ese tipo.
Cabe recordar que el poderoso general iraní Qasem Soleimani fue asesinado el 3 de enero de 2020, en un ataque aéreo ordenado por el presidente Donald Trump, lo que generó una ola de amenazas por parte de Teherán. Fue en este contexto que las autoridades internacionales advirtieron que al cumplirse un año del hecho, podrían generarse acciones en diferentes partes del mundo.
“Es importante aclarar que el alerta no se emitió sola a la Argentina. El aviso de los países centrales fue general, pero es cierto que aumentamos nuestros mecanismos de control y seguridad”, reconoció la fuente consultada por TN. Esta clase de advertencias forman parte de una agenda de colaboración internacional. Las medidas de vigilancia se endurecieron, por ejemplo, en edificios públicos o en la colectividad judía.
“Se solicita elevar los niveles de vigilancia y monitoreo en torno a instituciones representativas de los países objeto”, fue el mensaje que llegó al Sistema de Inteligencia Nacional, que de inmediato activó los protocolos vigentes, lo que consiste en notificar a los ministerios y organismos que deben actuar en esta clase de sucesos.
Debido a que la Argentina cuenta con antecedentes de atentados terroristas como el ataque a la embajada de Israel en Buenos Aires y la voladura de la AMIA, el Gobierno decidió implementar medidas de seguridad extra. A esto se suma que en la Triple Frontera se han registrado movimientos y capturas de materiales que podrían estar vinculados a posibles ataques terroristas.
Recordemos que en noviembre de 2020, el propio Alberto Fernández se interesó en una denuncia que alertaba sobre la preparación de un posible atentado en la Argentina. Se trató de un llamado anónimo a la embajada argentina en Reino Unido, que activó una investigación por un posible intento de ingresar a través de la frontera un cargamento de nitrato de amonio, que puede ser utilizado para la fabricación de explosivos.