A último momento se incluyó la no criminalización de la trabajadora sexual, al resguardar sus derechos si ejercen la prostitución voluntariamente.
Así las cosas, si el Ejecutivo aplica la norma que hizo sancionar ayer (30/05) en la Legislatura local, Córdoba se transformará en la primera provincia libre de prostíbulos con el objetivo de luchar contra la trata de personas y la explotación sexual.
Según detalla el diario
La Voz del Interior, la prohibición rige también para los locales donde los clientes traten con personas
“contratadas para estimular el consumo o el gasto en su compañía” y para “
los establecimientos donde se obtenga provecho de la explotación de la prostitución ajena, hayan prestado o no las personas explotadas y/o prostituidas y/o que se prostituyen, su consentimiento para ello”.
Según un relevamiento del Ministerio de Seguridad provincial, existen en la provincia al menos 155 prostíbulos, los que deberán clausurarse de inmediato cuando la nueva ley se publique en el Boletín Oficial.
Críticas. La nueva ley no contó con el apoyo de todos los bloques y recibió críticas de varios. El Frente Cívico presentó su propio proyecto que no llegó a tratarse en el recinto (ver Advierten que...). Además, la legisladora de izquierda Liliana Olivero se refirió a la “falta el interés de ir con todo contra de este negocio (prostitución y trata)”, que el proyecto “suena a medida propagandística” y manifestó que en vez de solucionar el problema, el proyecto “clandestiniza aún más” el trabajo sexual.
Aurelio García Elorrio (Encuentro Vecinal), aunque votó a favor de la iniciativa, reclamó un buen plan de contención para las mujeres explotadas y no mero “maquillaje”. Y señaló que, en caso contrario, lo que logrará la ley es “espantar a las mujeres a redes de trata hacia todo el territorio nacional”.