Y siguió: "el tema es que su esposa usa esta custodia para ir a la manicura, para llevar a sus hijos al colegio, o para i, reiteradas veces a 'La Fernetería', un bar de moda que está en la calle Serrano, en el barrio de Palermo". "A las 4 de la mañana la policía tiene que esperar y volver a llevar a su casa", agregó.
Ante eso, Adorni contestó: "No se me pasa por alto que un diputado acaba de detallar el itinerario diario de mi mujer con un nivel de detalle sospechoso y con información que, en caso de que fuera cierta, sería de dudosa procedencia. Esa insinuación está peligrosamente cerca de ser una amenaza a la integridad física de mi esposa".
El intercambio derivó en una denuncia penal que el ministerio de Seguridad hizo contra Tailhade por espionaje ilegal que recayó en el juzgado de María Eugenia Capuchetti, con Ochoa como fiscal.
Pero la fiscal rechazó tomar el caso por una cuestión de competencia, ya que hay una denuncia de esa índole contra el diputado kirchnerista en otra fiscalía.
Hubo, sin embargo, un giro inesperados: la fiscal pidió investigar a Adorni por la denuncia de Tailhade sobre la custodia policial.
En su descargo, el legislador había pedido que se acredite si hubo "malversación de fondos públicos" al destinar "un servicio de custodia oficial de la Policía Federal Argentina a personas que, como Bettina Angeletti de Adorni, no tienen ninguna legitimidad ni autorización legal para ello”
Según clarín.com, Ochoa pidió pasar la causa a su colega Alejandra Mangano a fin de que Capuchetti extraiga testimonio y que se investigue la denuncia de Tailhade.