Una fuente de esas que suelen caerle de pura fortuna a los periodistas en algunas contadas ocasiones, y de las que no hay cómo dudar, relató a O2: un día disfrutaba del sol en una desierta playa de Punta del Este cuando, de pronto, un fotógrafo irrumpió bajo su sombrilla y le pidió que lo escondiera durante unos minutos.
Para tranquilizar a su desconcertado anfitrión playero, el invasor explicó que lo habían contratado para tomar una fotografía: una pareja iba a pasar frente a ellos en un par de minutos y, en ese preciso momento y lugar, ella iba a besarlo. Y lo iba a besar porque ella sabía que el fotógrafo estaba al acecho.
Unos minutos después, apararecieron caminando sobre la arena Diego Forlán y Zaira Nara.
En el lugar donde ella debía besarlo, lo besó.
Y el fotógrafo disparó su cámara. Cuando cesaron los mimos, el fotógrafo se fue.
Cuando unos días después salieron las fotos, Zaira declaró a la misma revista: “No queremos vivir un amor que esté siempre delante de las cámaras. Nos gusta preservar nuestra vida privada lo máximo posible”.
El viernes Zaira publicó en su cuenta de Twitter:
“Menos mal que no me casé”.
Desde entonces el ruido mediático no se ha acallado y como un torrente corre por todos lados. En ese río pesca siempre la prensa rosa argentina: en el programa Intrusos, el presentador Jorge Rial dejó caer la posibilidad de que el futbolista fuera homosexual, insinuación que los representantes de Zaira, Paul y Willy García Navarro, desmintieron enérgicamente.
Este lunes, después de su anuncio de ruptura, Zaira pidió en Twitter: “Es un momento muy nuestro”, mientras dejó de “seguir” en esa red a su ex. Este lunes por la tarde, el perfil de la modelo decía: “Feliz”.
Sus representantes declararon ciertos datos íntimos de la pareja: en primer lugar, que ambos firmarían un acuerdo prenupcial que él propuso y ella aceptó.
Luego dijeron que “ella constató un hecho que ninguna mujer normal y con sentido común se bancaría”, a lo que Rial preguntó: “¿Se trata de una infidelidad?”
Ellos respondieron: “Quedate con la duda”.
El futbolista, por su parte, sigue su vida en un estilo más recatado.
La semana pasada, el jugador estuvo en el boliche montevideano Asia de Cuba y el sábado cenó con amigos en el Café Misterio, para lo cual alquiló todo el local y esquivó a los curiosos.
No declaró nada a los medios y su hermana Alejandra apagó el celular.Forlán se prepara así para la Copa América y para empezar a olvidar esta relación, de la que todos nos enteramos por aquel beso en una playa, presuntamente desierta."