Sin embargo, el panorama de la nota de largo plazo se mantiene negativo, en una señal de que se espera otra rebaja para los próximos 12 a 18 meses.
En Atenas, el Gobierno dijo que la medida de S&P ignora las intensas deliberaciones que sostienen la Unión Europea y el FMI para encontrar una solución viable a la deuda del país.
"La decisión (de S&P) también ignora las medidas del Gobierno para evitar cualquier problema relacionado con las obligaciones contractuales de Grecia, así como la voluntad de todos los griegos de planear nuestro futuro dentro de la zona euro", dijo un comunicado del Ministerio de Finanzas.
¿Y ahora qué?
Si Moody´s le propinó la estocada a Grecia hace 1 semanas tras recortarle el rating a Caa1, ahora Standard & Poor´s le puso la puntilla (diría un simpatizante de la tauromaquia). La agencia de calificación ha rebajado su deuda hasta CCC, apenas por encima de 'default' y sitúa su perspectiva en negativa.
¿Qué quiere decir esto? Que al igual que Moody´s S&P piensa que el riesgo de que haya que reestructurar la deuda griega es cada día más elevado y no confía en la implementación del programa de rescate, ni desde un punto de vista económico, ni desde un punto de vista político.
"Las probabilidades de que tenga que reestructurar su deuda van en aumento", ha advertido la agencia de calificación en su informe.
"Los riesgos de la aplicación del programa de rescate de la UE y el FMI están creciendo, teniendo en cuenta el aumento de las necesidades de financiación de Grecia y los enfrentamientos políticos internos sobre las condiciones requeridas por sus socios".
Una rebaja que llega en plena carrera a contrarreloj del Banco Central Europeo y Alemania sobre cómo rescatar por 2da. vez al país.
De hecho, la semana pasada en la rueda de prensa posterior a la decisión de tipos de interés, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, advirtió a los gobiernos europeos que evitaran "cualquier paso que lleve a una quiebra".
No en vano, los más perjudicados de que se produzcan quitas de la deuda griega son precisamente los bancos alemanes y, en menor medida, los franceses.
En total, las entidades europeas tenían en su poder a cierre de 2010, US$ 188.000 millones en bonos de Grecia, Irlanda, Portugal y España, según los datos publicados por el Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés). De esta cantidad, US$ 52.300 millones estaban sólo en manos de los alemanes.
La reacción de los mercados no se ha hecho esperar.
Los seguros frente al impago (CDS por sus siglas en ingles) de Grecia, Irlanda y Portugal -los 3 países que han tenido que ser rescatados por el momento- se dispararon a niveles récord por el miedo de que Europa sea incapaz de resolver la crisis de deuda que afecta a los llamados periféricos.
Así, los 'swaps' griegos saltaron 47 puntos básicos, hasta los 1.610, su mayor nivel en toda la historia, mientras que los CDS de Portugal alzanzaron los 764 puntos básicos y los de Irlanda en 740 puntos básicos, según los datos de Bloomberg.