La multa impuesta a la compañía presidida por César Alierta es la mayor en la historia del Tribunal.
El matutino Cinco Días dice en su edición de hoy que "el detonante de la denuncia de Astel fue la campaña iniciada por Telefónica hace 3 años, advirtiendo a sus clientes de los "riesgos" de cambiar de compañía.Fue entonces cuando se puso en marcha la liberalización del sector. Con el sistema de preasignación, los usuarios que quisieran utilizar otra operadora para realizar una llamada podrían hacerlo sin anteponer un código antes del número de teléfono. Para evitar perder clientes con su marcha a otras empresas del sector, Telefónica envió una serie de cartas en las que advertía a sus clientes del riesgo que corrían si cambiaban de operador".
La sanción impuesta a la empresa, la obliga a retractarse de aquella campaña mediante mailings a todas las empresas a la que ha enviado cartas con contenido anticompetitivo, indicando que "la preselección de operador no supone ninguna implicación negativa en términos de calidad de servicio telefónico básico, mantenimiento de la línea, recepción o precio de los servicios suplementarios".