Sin embargo, todavía faltan entregar los documentos expedidos para favorecer a otro nieto y a los hijos Luis Cláudio, 25, Fábio Luis, 35 y Lurian, 36. Es gente grande, que sabe lo que hace o no hace.
"Entre tantos personajes que a Lula le gusta representar en las asambleas a las que asiste, uno de sus preferidos es el de Padre Justo, quien jamás permite a alguno de los hijos disfrutar de alguna ventaja que no tengan los demás. Es el momento de aplicar en casa la lección que él vive declamando en sus discursos. Si los 5 hermanos viajaran juntos al exterior, por ejemplo, solo 2 tendrían que enfrentar las restricciones impuestas a los brasileños comunes. 3 usarían el salvoconducto diplomático (permiso de libre circulación) que Celso Amorin expidió a pedido de su Jefe para evitar a sus retoños hacer filas y de incomodidades burocráticas.
El Padre Justo debería llamar por teléfono al canciller Antonio Patriota y exigir la restitución de los documentos devueltos para que sus 5 hijos estén en igualdad de condiciones, u ordenar a los obstinados que cumplan con la ley y entreguen los pasaportes que faltan. Si le resta algún juicio, Lula se embarcará en la 2da. opción. Como se reiteró con el caso Palocci, no son pocos los brasileños que van dejando de contemplar con bovina mansedumbre a quienes se imaginan beneficiarios de la impunidad perpetua".