Este incremento de precios responde a un acuerdo cerrado entre las empresas tabacaleras y el Gobierno para alcanzar un ingreso adicional de 1.250 millones de pesos para los recursos que recauda la AFIP, organismo que ya recibió los listados con los nuevos precios de Massalin.
"El nuevo escenario impositivo obliga a las marcas comercializadas en la Argentina a tributar no menos del 75% de lo que tributan las marcas posicionadas en la categoría de precio más vendida en el mercado", aseguró Scarone.
El ejecutivo precisó que "el objetivo es ayudar al cumplimiento de las metas de recaudación, y a su vez, ofrecer las mejores alternativas de precio a los fumadores, reflejando, en definitiva, la realidad del mercado argentino de cigarrillos".