Durante su exilio en la República Centroafricana, Aristide insistió en que seguía siendo el Presidente haitiano, que nunca renunció y que si hay alguna misiva es apócrifa, y dijo que fue secuestrado por fuerzas estadounidenses. Washington DC ha rechazado esa afirmación aunque en general la credibilidad de USA hoy día en estas cuestiones es menos que baja.
En entrevista con el diario The Washington Post publicada el martes, Aristide insistió en que todavía es presidente, reiteró su afirmación de que fue víctima de un "golpe" de USA y que esperaba que sus seguidores se consolaran al tenerlo cerca.
Esa posición es lo que preocupa al nuevo primer ministro haitiano, Gerard Latortue, elegido la semana pasada por un consejo de "sabios" haitianos (U24 pide respeto a los Usuarios Registrados por utilizar esa palabra aplicada a los hombres del vudú), quien trata de formar un nuevo gobierno en medio del descontento de los partidarios de Aristide, muchos de ellos de los barrios más pobres.
Latortue dijo el lunes que estaba llamando a consultas al embajador de Haití en Jamaica.
El gobierno del primer ministro jamaicano, P.J. Patterson, ha dicho que la visita de Aristide, que se espera no dure más de 10 semanas, está dirigida a permitir que el ex presidente y su esposa puedan ver a sus dos hijos pequeños, que habían permanecido en USA.
El gobierno de Jamaica ha dicho que no permitirá que Aristide use la isla de 2,7 millones de personas como plataforma para tratar de regresar al poder.