La creatina es un suplemento dietario que está permitido, pero goza de muy mala fama, por las consecuencias nocivas que puede llegar a producir si se lo consume asiduamente. Dentro de las asociaciones de fútbol se ha evaluado varias veces prohibirlo.
La creatina es una molécula creada por el propio cuerpo que tiene un gran parecido con los aminoácidos. Es decir, es una sustancia que normalmente consumimos a través de algunos alimentos como la carne.
Esta molécula tomada de forma exógena y con un adecuado entrenamiento tiene varios beneficios para el deportista como son el retardo de la fatiga muscular y sobre todo, el aumento de la fuerza y la potencia muscular. Por todo ello suele ser utilizado en deportes como el fisicoculturismo y el atletismo.
El principal problema del consumo prolongado de creatina deriva en enfermedades a largo plazo. Empezó a ser utilizada a mediados de los años 70 por deportistas de élite y varios expertos creen que su uso reiterativo puede provocar enfermedades renales e incluso cáncer debido a que su creación industrial conlleva la aportación de sustancias tóxicas para el organismo.
Agrícola, el médico de Juventus acusado, se defendió argumentando que otros equipos también habían utilizado esas sustancias. El defensor uruguayo Paolo Montero, también ex jugador de la Juve, había admitido la semana pasada que el también había tomado creatina.