En el 2001, los instrumentos del navío Odyssey, lanzado por la Nasa, determinaron que había gran cantidad de hielo a apenas 45 centímetros de la superficie.
Sin embargo, el director de ciencias de la agencia europea, David Southwood, dijo que esas conclusiones previas se basaron en mediciones indirectas, tales como la detección de indicios de hidrógeno, y que el hallazgo europeo era más concreto.
"Previas mediciones fueron indirectas. Esta es la 1ra. vez que tenemos indicaciones directas de que hay moléculas presentes en el agua'', dijo Southwood.