Sin embargo, hubo molestia entre los pobladores de las Falkland o Malvinas, por el negativo efecto que la decisión argentina tendrá en el turismo.
La prohibición afecta a todos los vuelos charters, sin distinción de compañía ni nacionalidad. Es decir, frena las posibilidades de nuevos negocios a la compañía regional Dap. Hoy esta empresa cuenta con un nuevo aparato Dash 7, cuadrimotor, capaz de transportar 48 pasajeros.
La empresa está desplazada del servicio regular al archipiélago por Lan Chile y solamente se ha limitado a prestar transporte de evacuación aeromédica.
El 'torniquete' argentino buscó presionar a las autoridades británicas para forzarlas a iniciar el transporte aerocomercial desde la Argentina, un objetivo político de Kirchner.
Cabe recordar que el servicio actual de Lan está condicionado a una escala mensual que deben hacer sus aviones en el aeropuerto de Río Gallegos, en Santa Cruz.
En Punta Arenas y en Malvinas no se descarta que el objetivo de Kirchner sea sacar definitivamente a Lan de la ruta.
Pero hubo algo más que preocupó a los isleños: al ser consultado sobre el tema, Julián Tetamantti, cónsul argentino en Punta Arenas, dijo que las únicas alternativas aéreas para llegar a las islas están centradas en los vuelos sabatinos de Lan Chile y el tráfico aéreo no comercial de la Real Fuerza Aérea Británica, que arriba cada 5 días a esa zona.
Tetamantti recalca que los isleños deben pensar en "comenzar los vuelos desde el territorio argentino y con bandera argentina a las islas Malvinas", reforzando la idea de que se trata de "territorio argentino" y de que "para nosotros son argentinos todos los que viven ahí".
La frase golpeó muy profundo en la sensibilidad de los 'kelpers' e hicieron reclamos a Londres, lo que provocó la intervención de Blair en el asunto.
# Turismo
John Rees es el gerente de operaciones de Antarctica XXI, ambicioso proyecto turístico que apunta a llevar al continente blanco a viajeros de todo el mundo en un crucero de lujo. También es el representante consular del Reino Unido en la zona y señaló que hay preocupación en la embajada británica por la decisión adoptada por las autoridades argentinas.
En algún momento se evaluó la posibilidad de transportar vía aérea a las Falkland y embarcar allá a la tripulación que debe desempeñarse como apoyo a los turistas.
Sin embargo, ante el costo del combustible y del charter a las Falkland, se decidió operar desde Montevideo, Uruguay, hoy un lugar poco amistoso hacia Kirchner.
En lo sucesivo el barco, el Grigory Mikheev, tiene contempladas varias recaladas en las Falkland como parte de sus cruceros que incluyen las islas Georgias del Sur.
Independiente de ello, Rees cree que la actitud asumida por las autoridades argentinas afecta la actividad turística y el tráfico comercial hacia las islas. Por eso, reconoce que comparte la opinión del gerente de la oficina de turismo de las islas Falkland, John Fowler, por la preocupación que despertó la drástica determinación.
Para Jorge Norambuena, presidente de la Asociación Magallánica de Empresas de Turismo (Austro Chile), el gobierno argentino es "amo y señor de su espacio aéreo y puede definir las políticas que los favorezcan por su lado".
Independiente de eso, califica como extraña la postura asumida por la Argentina en el negocio aéreo-turístico. "Mi opinión muy personal es que ésa no es la mejor forma de comercializar el uso de un servicio turístico cortándole las opciones a una línea aérea. Sería mucho mejor visto que trataran ellos de dar mejores alternativas a una línea aérea equis, argentina o extranjera, para hacer vuelos hacia o fuera de la isla", advierte.
A su juicio, esa decisión afecta a Lan Chile y a Punta Arenas como puerta de salida hacia las islas. Aun así, considera que los viajeros que van a las islas Falkland o Malvinas no le dejan tantas ganancias a la zona. Esto, porque algunos viajeros sólo llegan a los aeropuertos locales a la espera de su viaje a las islas y ni siquiera se trasladan a las ciudades de Magallanes con el objetivo de visitarlas y conocerlas.
En su discurso, que se prolongó por unos 5 minutos, Blair convocó al gobierno de Kirchner a participar activamente "en la cooperación práctica sobre los asuntos de interés mutuo".
Blair hizo este llamado luego que los concejales 'kelpers' denunciaron, días atrás, "las amenazas de la Argentina y el comportamiento de intimidación".
Pese al rechazo de los kelpers, el gobierno británico aceptó integrar una comisión bilateral con la Argentina para encontrar una solución a esa cuestión.
Blair aseguró a los malvinenses que el Reino Unido los apoyará en lo que hace a "la seguridad, la soberanía y su derecho a la autodeterminación".