Los 5 primeros grupos reciben un total de 1.932 subsidios de $ 150 cada uno, lo que representa un desembolso aproximado de $ 250.000 por mes para el Gobierno Nacional. Cada organización destina una porción a financiar su funcionamiento.
Los datos corresponden a información suministrada por los dirigentes piqueteros, excepto los representantes de Aníbal Verón y el Movimiento Patriótico con los que el diario Río Negro intentó infructuosamente conectarse.
"Los planes que recibimos vienen de Nación, de la provincia hay muy pocos", coincidieron en destacar los dirigentes que fueron consultados.
Una amplia franja de los subsidios son Planes de Empleos Comunitarios (PEC) y Jefas y Jefes de Hogar, que dependen de programas administrados por el ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
La ayuda de la provincia es "mínima", señalaron desde las organizaciones.
"No sólo hay pocos planes, además no nos brindan ayuda alimentaria. Esto lo manejan los punteros del MPN, por lo que nosotros no tenemos acceso", afirmaron.
Todos los grupos, con excepción del MTD, cuentan con el respaldo de algún partido político, están alineados con los movimientos piqueteros nacionales y realizan un trabajo comunitario que se centraliza en el funcionamiento de comedores.
El MTD es el movimiento que recibe más subsidios provinciales que nacionales, lo que originó su enfrentamiento con la policía en noviembre pasado cuando el gobierno quiso implementar la tarjeta de débito Confiable Solidaria.
Además, 2 de sus dirigentes son presidente de comisiones vecinales barriales del oeste neuquino, y están enrolados en la Coordinadora Regional del Alto Valle, junto con los obreros de la cerámica Zanon.
De forma mensual, los miembros realizan un aporte voluntario con el que se afrontan los gastos que demanda el funcionamiento de las organizaciones y los comedores con los que cuentan, que en total ascienden a 28 en distintos puntos de la capital.
La cuota oscila entre los $ 2,50 y $ 10 por cada beneficiario de un plan. "Afrontamos los gastos de comidas y fletes de las mercaderías, además de la compra de insumos", precisaron.
Además de comedores, impulsan talleres, huertas, carpinterías y panaderías que en algunos casos son financiadas con esta cuota y en otros con fondos del gobierno nacional, provincial o municipal.
El reclamo, en todos los casos, gira en torno a la demanda de trabajo genuino. "Sabemos que a la gente a veces le causa molestias las protestas que hacemos, pero el día que consigamos trabajo no vamos a tener la necesidad de salir a la calle", deslizaron los dirigentes.
"Sabemos que tenemos que seguir en la calle y que los próximos años no van a ser sencillos. El gobierno nunca nos atendió, y menos lo va a hacer ahora con (Luis) Manganaro en el área de Trabajo", concluyeron.