El 9 de octubre de 2001, mucho tiempo antes de la demanda, Saviola tuvo conocimiento de las peticiones de Martínez y Giménez, pero el letrado Oriola le hizo llegar una carta para "intentar solucionar de forma amistosa toda controversia".
El abogado del jugador argentino, Ignacio Gutiérrez Capmajó, rechazó la conciliación judicial y, meses después, solicitó el archivo de la demanda al entender que los tribunales españoles no tenían competencias, desestimada por el Juzgado de primera Instancia nº 3.
La situación se complicó más cuando el socio de Cabrera Brizuela, Agricol de Bianchetti, le ha demandado por incumplimiento de lo pactado en el contracto que tenían suscrito. En el momento en el que ambos se reunieron con el FC Barcelona, agosto del 2000, trabajaban juntos.
En su momento será el juez el que dictaminará si Martínez y Giménez tienen derecho al 29,5% de comisión, más gastos, que le reclaman a Saviola.
El escándalo salpica desde ayer al jugador argentino, ya que los directivos del Barça que asumieron este año a la presidencia comenzaron a investigar las operaciones realizadas en la época de Joan Gaspart, y se descubrió que pagaron una parte del fichaje de Saviola que le correspondía a River Plate.
La nueva directiva se ha autoimpuesto una política de máximo rigor y transparencia en las operaciones de fichajes. Sandro Rosell, afirma que "cumplimos con la normativa que marca la FIFA", que aconseja pagar comisiones entre 5% y un 10%.
Otro aspecto muy importante de la gestión que ha impuesto la nueva junta es que no pagan cantidad alguna a intermediarios. "Es el Barça quien ficha. Se acabó esa época en la que los fichajes tenían que hacerse a través de determinadas personas".
El vicepresidente deportivo desvela que en los contratos que el Barça firma con los jugadores hay una cláusula dedicada a los representantes legales de los futbolistas. "Se les exige que deben de cumplir unas normas, entre otras procurar que su representado se cuide, sea responsable, profesional, cívico, etcétera".