Dick o el Gato Handley prometió, hace algunos meses, regresar a los negocios, y eligió una operatoria que, velozmente, se quedó con el mercado que atendía el Banco Velox, de los Peirano hoy en prisión en Uruguay, proveedor de servicios para cambistas y empresas.
La operatoria requiere de buenos vínculos en el Banco Central, en el mercado financiero offshore y en la plaza neyorkina, además de una adecuada liquidez.
En la City porteña se menciona la aparente excelente relación que hay entre directivos y asesores de Meridian y, por ejemplo, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
En lo formal, además de Fuks, conducen el Meridian Miguel Bechech, Claudia Chayer, Eduardo Carlos Garber, Gerardo Ariel Persic, Guillermo Iudica y otros, todo auditado por PriceWaterhouse & Co. Es decir que los Handley no aparecen como tampoco se encuentra en la información institucional disponible un abogado ex Citibank y que estuvo vinculado a The Exxel Group en una frustrante experiencia de administración del club Quilmes, Gerardo León (Quilmes llegó a 1ra. División A, cuando Exxel y León dejaron ese gerenciamiento).
La especialidad elegida por el Meridian actualiza un debate sobre las limitaciones a la operatoria bancaria existente para las entidades que actuaban en el mercado antes del fin de la Convertibilidad. Sin posibilidad de cuantificar los depósitos (porque hay decisiones judiciales pendientes sobre embargos), ni cuantificar los préstamos (porque es inevitable que habrá que aplicar quitas, luego de que Santiago Soldati logró reestructurar sus pasivos con un descuento del 80% del valor presente), y hay incertidumbre sobre las compensaciones con el Banco Central, no hay un sistema bancario más allá de preparar "el puré" en las transferencias de cambio.
Esto es grave porque la capacidad instalada ociosa en industria y servicios se encuentra agotándose pero sin sistema bancario no podrá ampliarse, para que la tasa de actividad recuperada se transforme en crecimiento.
Pero, además, el Banco Central es un caos, con un divorcio absoluto entre lo que es "la línea" y los funcionarios políticos, como Alfonso de Prat-Gay y Pedro Lacoste. Nadie parece tener en cuenta que casi todas las entidades bancarias tienen patrimonio negativo.
Antes que nada, Prat-Gay, quien hacía research en JP Morgan (es imposible hacerle entender a los políticos ignorantes que hay en la Argentina, que un researcher no hace mesa en un banco, creen que todo es igual), y Lacoste, un excelente opinator al estilo Javier González Fraga, su maestro, juegan a la política y desconocen las cuestiones operativas.
Entonces, entidades como el Meridian o como el Mariva -por recordar al ícono duhaldista Ángel Pardo, alias Chicho, tan contento con el empate de Banfield días atrás en el estadio La Bombonera- tienen un negocio interesante armado, pero para eso no se precisan redes de sucursales ni otras complejidades; también es cierto que no tiene nada que ver con la operatoria minorista.
Es verdad que el team management del Meridian supera con creces al mejor que pudo tener alguna vez el Velox, pero como consuelo es bastante pobre... El buen momento del Meridian no puede resolver la carencia de sistema bancario en la Argentina.