Vecinos señalaron a la prensa que se había llamado a la policía porque se habían escuchado ruidos "extraños", pero los efectivos no encontraron nada en el edificio.
Luego, el encargado del edificio encontró la puerta abierta del departamento que ocupaba la víctima y llamó otra vez a la policía, cuyos efectivos hallaron fel cuerpo de la persona en el interior de la vivienda.
Los taxi-boys se encuentran en las crónicas policiales, en forma casi permanente, desde hace varios meses.
El caso anterior ocurrió cuando Verónica Tomini, de 25 años, llegó de su trabajo a su casa sobre las 19:00 de un martes. Allí se encontró por la noche con un joven con el que estaba saliendo y que no era aceptado por sus amigos de toda la vida.
Verónica cenó con esa persona, tomó dos botellas de cerveza, vio televisión hasta la medianoche y luego hizo el amor. Allí, sobre la cama, la chica fue asesinada poco después: cerca de la 1:00.
La escena fue de tal violencia que las paredes terminaron salpicadas de sangre y la gran mayoría de los dientes de la joven quedaron esparcidos por el cuarto. Además la chica, al intentar defenderse, se quebró una mano. Quien la mató escapó del lugar usando las llaves de la chica y antes de irse tapó su cuerpo de pies a cabeza con una frazada.