La institución monetaria presidida por Ben Bernanke prácticamente regaló el dinero a los bancos para aliviar sus tensiones de liquidez y evitar así una nueva quiebra que agudizara aún más el caos desatado con la caída de Lehman.
Ni el Congreso, ni el Gobierno federal, ni los accionistas ni mucho menos la opinión pública tuvieron conocimiento de estas operaciones.
El mecanismo para ofrecer estos créditos era el programa conocido como 'Operaciones de un Solo Tramo' (ST OMO) y facilitaba créditos con vencimiento en 28 días desde marzo a diciembre de 2008.
Segun Bloomberg, unos 20 bancos participaron en una subasta para tener acceso a esta vía de financiación.
El mayor banco de inversión del mundo, Goldman Sachs, recibió unos US$ 30.000 millones procedentes de esta ventanilla de financiación 'urgente'.
Credit Suisse recibió US$ 45.000 millones, Royal Bank of Scotland (RBS) otros US$ 30.000 millones, Deutsche Bank unos US$ 20.000 millones, Barclays otros US$ 20.000 millones y UBS otros US$ 15.000 millones.
También Morgan Stanley y BNP Paribas acudieron a esa ventanilla especial de la Fed y recibieron fondos por valor de unos US$ 10.000 millones cada uno.
Y Citigroup, JPMorgan y Merrill Lynch (ahora absorbida por Bank of America) recibieron cada uno US$ 5.000 millones.