Por tanto, Putin y Temer resaltaron ayer la necesidad de corregir los desequilibrios existentes y fomentar la cooperación en el terreno de altas tecnologías, en particular, la industria aeroespacial, energía nuclear, tecnologías médicas y farmacéuticas.
Putin manifestó que Brasil es “un socio estratégico no sólo en Latinoamérica sino también a escala global” y afirmó que las partes tienen “numerosos proyectos interesantes” y “muy buenas perspectivas”. Por su parte, Temer calificó su visita a Rusia como “fructífera” y llamó a incrementar el comercio bilateral a US$ 10 mil millones anuales.
Nezavisimaya Gazeta comenta al respecto que Brasil y Rusia vuelven a plantearse dicho objetivo desde hace varios años sin poder lograrlo hasta la fecha.
Evgueni Vinokúrov, director del Centro de estudios de integración en el Banco Eurasiático de Desarrollo, considera que el BRICS es “una creación artificial”. Cinco grandes naciones que conforman ese grupo adquieren rápidamente mayor protagonismo en la economía mundial pero “los vínculos comerciales y de inversión entre ellas no son tan significantes”.
El experto calificó de “moderadas” las oportunidades de colaboración entre Brasil y Rusia, dadas la distancia geográfica y la similitud de ambas economías.
Yákov Dubenetski, colaborador del Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de Rusia, piensa que la cooperación con Brasil y los demás socios del Grupo BRICS será provechosa, si se priorizan los proyectos de altas tecnologías. Al mismo tiempo, él duda de que Rusia esté dispuesta a manifestar la voluntad política para quitarse la etiqueta de “exportadora colonial de materias primas”.
Políticas de salud
Continuando con el bloque de países emergentes, este miércoles (18/05) se reunieron en Ginebra los ministros de salud de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica para prepararse para la Reunión Ministerial sobre Salud del grupo BRICS que se celebrará el 11/07 en Beijing.
La discusión preparatoria fue convocada al margen de la 64° Asamblea Mundial de la Salud que ha reunido a autoridades de Salud de los 193 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En un comunicado emitido después de las discusiones, los ministros de Salud del grupo BRICS dijeron que los temas de la reunión de Beijing incluirán promover la innovación y el acceso a productos médicos accesibles, vacunas y otras tecnologías de salud con el fin de apoyar la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y abordar otros retos de salud pública.
Un acuerdo adicional fue la decisión de celebrar la Conferencia Mundial sobre Determinantes Sociales de la Salud en la capital brasileña de Río de Janeiro el próximo octubre como una importante oportunidad para discutir la interrelación entre la salud pública y el desarrollo, así como intercambiar experiencias para reducir la desigualdad en términos de salud dentro de los países.
¿Qué aportan al bloque BRICS cada uno de los países?
Brasil
Tradicionalmente Brasil ha exportado materias primas y minerales a USA y Europa, pero la demanda china está cambiando la ecuación para la agricultura brasileña.
En particular, la industria de la soja ha mostrado un rápido crecimiento para satisfacer la demanda de la población china.
El año pasado China desplazó a USA como el principal socio comercial de Brasil, con US$ 56.000 millones en intercambio bilateral.
Mas allá de las materias primas, Brasil ha encontrado un mercado en China para algunos de sus productos manufacturados.
Rusia
Aunque China puede ser el mayor consumidor del mundo, Rusia es el mayor productor mundial de muchas materias primas. Sin embargo, el destino de esas exportaciones ha cambiado dramáticamente en los últimos 10 años.
El comercio con Asia se ha incrementado a expensas de los negocios con USA y los antiguos países de la Unión Soviética, al punto que China es ahora el mayor socio comercial de Rusia, por delante de Alemania.
“Ambos necesitan el uno del otro para alimentar el crecimiento económico. China establece el precio de muchos de los recursos naturales mundiales a través de la demanda y Rusia lo hace a través del suministro”, dijo Roland Nash, analista de Verno Investments Research de Moscú.
India
India es líder global como proveedor de servicios, al punto que practicamente inventó la industria del outsourcing.
A diferencia de Rusia o Brasil, que han edificado sus economías sobre la base de la exportación de materias primas, India se ha centrado en el desarrollo de su gente.
Pero no ha podido convertirse un productor industrial en masa como los otros países BRICS, y como resultado todavía importa muchos productos manufacturados desde China.
Esto significa que aunque China es el mayor socio comercial de India, los indios acumulan un importante déficit comercial con los chinos.
China
China se ha reinventado a sí misma y ahora es una productora masiva de productos de alta tecnología, incluyendo semiconductores y paneles solares.
Todavía sigue siendo un inmenso productor en industrias de bajo costo y alto valor, como ropas y textiles.
“Las manufacturas de bajo costo están intensamente vinculadas al componente de la mano de obra, si este empieza a subir, entonces muchas firmas buscarán alternativas más baratas, como Vietnam”, dijo Damian Tobin, de la Escuela de Estudios Africanos y Orientales de la Universidad de Londres.
El año pasado China ganó contratos para construir trenes de alta velocidad en varias partes del mundo, después de convertirse en líder global de la industria. Ahora es sede del tren más rápido del mundo.
Sudáfrica
Aunque es una nación más pequeña y crece más despacio que los demás miembros, se vaticina que la reciente inclusión de Sudáfrica haga que el grupo sea más representativo de los mercados emergentes.
Sin voz única
Los países BRICS están unidos en su avidez por materias primas para alimentar su rápido desarrollo. China ha marcado el camino buscando recursos por todo el planeta, pero ha sido seguida por Brasil, Rusia e India.
“China ha sido muy pragmática en vincularse con Africa y América Latina, para asegurar fuentes de recursos y al mismo tiempo en crear mercados para sus propias exportaciones” dijo Taimur Baig, economista jefe del Deutsche Bank en Singapur.
Pero no significa que estén de acuerdo en todo. Brasil e India han expresado su preocupación por el influjo de productos baratos chinos en sus mercados, desatando un debate sobre el valor del yuan, la moneda china.
Muchos analistas concuerdan en que darles un acrónimo a estos países no significa que actuarán al unísono en la escena global, porque aunque reduzcan su dependencia de las economías desarrolladas todavía necesitan trabajar con ellas.