El sirio, más astuto que Kashoggi, nada más poner pie en España se convirtió en un hombre del servicio de inteligencia, CESID, y logró elaborar una fluida y estratégica relación entre España y Siria.
Al Kassar se convirtió en un personaje de vital importancia para los intereses políticos españoles, por sus excelentes relaciones en Oriente Medio. El ex director de los servicios secretos(CESID), Emilio Alonso Manglano, quien era muy cercano al rey Juan Carlos I de Borbón, llegó a visitar Siria invitado por Al Kassar, quien aparentemente lograba colocar diverso armamento español en Medio Oriente, entre otras mercaderías.
Pero el juez Baltasar Garzón creyó que el traficante de armas sirio Monzer Al Kassar era el nexo de unión entre el atentado en Madrid contra el restaurante El Descanso (12-41985), el intento de asesinato del diplomático libanés Elías Jousset Awad (3-111994) y el secuestro del transatlántico Achille Lauro (7-10-1985).
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional dictaminó que Garzón no era competente para instruir los tres casos en un mismo sumario. El juez terminó procesando a Al Kassar por el secuestro del Achille Lauro, enviándolo durante más de un año al penal de alta seguridad de Herrera de la Mancha, de donde salió en marzo de 1995 tras pagar una fianza de 2.000 millones de pesetas.
El traficante de armas, bien defendido por el abogado Ernesto Díaz-Bastién y por el catedrático de Derecho Penal, Manuel Cobo del Rosal, fue finalmente absuelto. Durante el juicio, el sirio acusó a Garzón de intentar chantajearle por medio de una tercera persona a cambio de dejarle en libertad contra US$ 30 millones.
El sábado 20 de junio de 1998, a las 10:00, el ciudadano sirio nacionalizado español Mustafá Abon Ibrahim Nasimi, de 49 años, salió de su casa en el lujoso barrio Parque Conde Orgaz, en Madrid.
Nasimi era muy precavido. Había instalado un sofisticado sistema de seguridad y cámaras de televisión rodeando todo el perímetro de su vivienda. Sin embargo, antes que Nasimi pudiera abordar su coche, estacionado a tres metros de la puerta de su casa, alguien, ubicado en un punto ciego que no escudriñaban las cámaras, se le acercó por la espalda y le disparó en la nuca con una sofisticada pistola de origen checo, con silenciador. Por si había algún imprevisto, un francotirador apostado en una furgoneta Nissan con vidrios polarizados a 150 metros de la casa, tenía en la mira a Nasimi. Pero no hizo falta.
Mustafá Nasimi siempre vivió al filo de la navaja, por sus negocios fuera de la ley, casi siempre con drogas. Era confidente de la policía española y declaró ante el juez Garzón cuando éste comenzó la instrucción del sumario por el caso del buque italiano Achille Lauro, secuestrado en las costas de Alejandría el 7 de octubre de 1985 por una organización terrorista palestina liderada por Abu Abbás.
Poco antes que diera comienzo el juicio contra el sirio por el caso Achille Lauro y en el que Nasimi debía declarar en calidad de testigo, un grupo de sicarios colombianos secuestraron a Rulah y Abdul Nasimi, de 13 y 14 años respectivamente.
Los hijos de Nasimi fueron localizados y liberados el 18 de diciembre de 1994, en medio de un impresionante despliegue del Grupo Especial de Operaciones de Seguridad(GEOS), un cuerpo de élite de la Guardia Civil. Los secuestradores habían sido enviados desde Cali y una vez detenidos, declararon ante la policía que también tenían planeado vengar el asesinato de un narco colombiano, de cuya muerte también responsabilizaron a Nasimi
Nasimi, en calidad de testigo, manifestó que su antiguo socio -Monzer Al Kassar- había suministrado las armas necesarias al comando que secuestró el paquebote, operación en la que fue asesinado el anciano y lisiado norteamericano León Klinghoffer.
La instrucción judicial española del caso Achille Lauro, tuvo un serio incidente cuando Ismail Khalil El Kchoure, que había trabajado para Al Kassar, murió al "caerse accidentalmente" desde el 4to. piso de un edificio de Marbella, antes que pudiera declarar en el juicio que estaba a punto de comenzar en la Audiencia Nacional de Madrid. La autopsia determinó que El Kchoure estaba en coma etílico desde por lo menos dos horas antes de que su cuerpo se precipitara al vacío.
# Expediente secreto
En 1993, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) -el más clandestino de todos los organismos de inteligencia de los Estados Unidos- produjo un extenso documento secreto en el que figuran varias operaciones encubiertas, todas a escala planetaria. Se describe, con todo lujo de detalles cómo comenzó, en 1969, la infiltración occidental en las organizaciones terroristas islámicas.
Durante los años ‘70, el Reino Unido, a través de notorios traficantes internacionales, suministró armas a los terroristas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Según el citado documento secreto de la NSA, Leslie Aspin -que se camuflaba tras el seudónimo de Kovacs, se convirtió en el principal estratega de la infiltración que la Casa Blanca organizó en el Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI), la célebre lavandería paquistaní.
Allí tenían sus cuentas personajes el panameño Manuel Antonio Noriega, el palestino Abu Abbas, el libanés Gaith Pharaon y el saudita Adnan Kashogui, entre otros.Kovacs desarrolló su estrategia más impresionante en el BCCI para convertir a Israel como chivo expiatorio para el caso Irán-Contras.
En 1969, Leslie Aspin comenzó a traficar armas para Septiembre Negro, una fracción terrorista de la OLP apoyada por Siria y Libia, fundada y dirigida por uno de los más sanguinarios elementos del fundamentalismo islámico: el palestino Sabri Al-Banna, más conocido como Abu Nidal.
El presidente sirio de entonces, Haffez Al Assad, quien ya había creado una serie de campos de entrenamiento de bajo perfil para terroristas palestinos en su país, ordenó a su jefe de inteligencia militar, el coronel Alí Issa Douab, que suministrara todas las armas y equipos que fueran necesarios a los fundamentalistas palestinos.
A fin de que el gobierno sirio pudiera desmentir su papel, la mayoría de las armas tenía que ser contrabandeada directamente a las células de Septiembre Negro en Siria y todo Medio Oriente.
Al Assad ordenó a su hermano Rifaat, máximo responsable del servicio de inteligencia sirio (SIS), que trabajara con Issa Douab en el manejo de la confidencial tarea de contrabando.
Los responsables del espionaje sirio buscaron a una persona de su mayor confianza: Monzer Mohammad Al Kassar Tarnsbusch.Según la NSA, en aquel 1969, después de que Rifaat Al Assad le diera las órdenes pertinentes, Al Kassar, contrató a Leslie Aspin.
Siria tenía un lucrativo comercio de heroína y opio en el valle de la Bekaa, una industria multimillonaria que introducía el 20% de toda la heroína consumida en USA y mucho más en Europa occidental. Los beneficios de este comercio ilegal eran blanqueados por el traficante sirio en cuentas bancarias localizadas en Suiza.
En Damasco existió la empresa financiera Al Khalid Kassar, que según Israel es propiedad de Ahmad Jibril, líder del Frente Popular de Liberación Palestina Comando Especial (FLP-E); Rifaat Al Assad y Monzer Al Kassar.Aspin, entonces, pasó de ser un traficante de poca monta a un exportador y Al Kassar lo envió a Libia.
El británico comenzó por contratar a una serie de ex miembros de los Servicios Aéreos Especiales ingleses (SAE), una especializada unidad de comandos que se ocupa de hacer el trabajo sucio para 10 Downing Street. Ellos fueron llevados como instructores de una escuela para terroristas en el desierto libio. Tanto los sirios como los libios estaban satisfechos.
Al Kassar continuaba con sus negocios y Aspin se enriquecía. Pero en febrero de 1970, el agente Kovacs cometió un grave error.Él decidió tomarse unas vacaciones y, en el aeropuerto londinense de Heathrow, Aspin fue recibido por el MI 6.
Durante tres días permaneció mudo, hasta que los analistas e interrogadores del espionaje de Su Majestad lo amenazaron con divulgar a libios y a sirios que estaba trabajando para el MI 6. Un agente del MI 6 cuyo nombre clave era Homero sería su oficial de enlace.El agente infiltrado proporcionó los nombres de los contactos clave de Al Kassar, la identidad de los ex comandos del SAE que instruían a los terroristas de la OLP en los campos de entrenamiento libios y hasta las identificaciones de los buques en los cuales se enviaban cargamentos de armas y drogas por todo el mundo.
No obstante el material sensible entregado por Kovacs, el doble agente fue aún más lejos: entregó al MI 6 los datos de la cuenta suiza a través de la cual Al Kassar blanqueaba el producto de las operaciones de droga y armas. Fue entonces cuando los responsables del espionaje británico entendieron que Aspin ya no les podría servir de mucho más y decidieron avanzar directamente sobre el sirio de Yabroud.
El MI 6 sabía que los hermanos Ghassam y Monzer Al Kassar habían sido detenidos el 12 de enero de 1970 en Viena, Austria, por haber vendido cinco automóviles Lamborghini con documentación falsificada, pero fueron prontamente liberados. El 3 de febrero, los dos hermanos fueron nuevamente detenidos en Trieste, Italia, por el mismo delito, aunque esta vez asociados con varios italianos y griegos.
La policía italiana halló indicios para sospechar que el cerebro de la red era el patriarca de la familia Al Kassar, Mohammad, por entonces embajador de Siria en Nueva Delhi, India.Las razones de Estado hacen, una vez más, que Ghassam y Monzer Al Kassar recobraran la libertad.
Pero dos años más tarde, en febrero de 1972, la policía danesa llegó a la vivienda que el sirio Samir Hanna ocupaba en la calle Mariendalsvej, 17 de Copenhague.
Según consta en el expediente policial 196202/72, "el ciudadano sirio Monzer Mohammad Al Kassar fue detenido el 15 de febrero de 1972, incautándosele una bolsa de hachís en la que se comprueba la existencia de sus huellas digitales". El MI 6 es informado de lo sucedido, pero pidió a la policía danesa que retirara los cargos contra el sirio y lo pusiera en libertad.
A partir de ese momento, Homero comenzaría un seguimiento implacable, llegando a comprobar cómo Al Kassar -acompañado por un empresario argentino de nombre Jorge Antonio- se subió al avión de Alitalia que, el 17 de noviembre de 1972, trajo de regreso al país a Juan Perón.
En las siguientes semanas, el sirio viajó a la provincia de Mendoza, donde visitó a unos familiares que residen en la zona de Los Corralitos y, poco después, se trasladó a La Rioja.De regreso en Europa, Al Kassar se encontró con un pedido de captura emitido por las autoridades danesas por haber introducido tres kilos de hachís a bordo de un transporte de carga pesada.
El MI 6 desembarcó en Copenhague, y Homero le hizo a Al Kassar la misma propuesta que antes le había realizado a Aspin. Si el sirio cooperaba, los británicos lo ayudarían con sus problemas judiciales y lo recompensarían generosamente. De lo contrario, divulgarían que Al Kassar había sido la persona que traicionó todos los últimos envíos de armas hechos por Libia y Siria a los terroristas palestinos y que habían sido desbaratados.
El 16 de marzo de 1973, Leslie Aspin abandonó el espionaje británico y se pasó a la CIA estadounidense.Un agente especial de la DEA -Larry Katz-llevó a Kovacs hasta la embajada estadounidense en Londres y desde allí fue trasladado a USA.En un discreto departamento ubicado en la zona de Hyde Park y cercano al conocido museo londinense de Madame Tussaud, el sirio Monzer Al Kassar se convertía en agente doble del espionaje inglés, infiltrado en la estructura logística y militar de la OLP.El MI 6 se asignó una clave identificatoria: 2000.
# Otra vez Argentina
Pero Al Kassar también terminó involucrado con la CIA. En junio de 1985 y con el nombre falso de Muce Sagy, viajó hasta la isla de Chipre donde -junto al coronel estadounidense Oliver North- colaboró en el envío de 1.000 fusiles soviéticos AK-47 a Teherán, capital iraní. El escándalo, llamado Irán-Contras, formó parte de la venta clandestina de armas entre la Administración Reagan y el gobierno iraní del ayatollah Rudollah Jomeini.
Desde 1983, probablemente cuando llegó a un acuerdo con la CIA, Al Kassar se había instalado en Marbella, en la Costa del Sol española, supuestamente dedicado al negocio de la construcción; y hoy frecuenta hasta al alcalde, el polémico Jesús Gil y Gil, dueño del club Atlético de Madrid.
En marzo de 1992, después de la voladura de la Embajada de Israel, el 2do. ministro de la Embajada de Gran Bretaña acreditado en la Ciudad de Buenos Aires, alertó a la Secretaría de Inteligencia de Estado sobre una extraña presencia detectada en los días previos: Monzer Al Kassar, a quien consideró "un traidor colaborador de la inteligencia británica", expulsado del territorio de la isla en 1984.
Hugo Anzorreguy Beroviche confirmó la noticia el 25 de marzo de 1992, de los servicios franceses y la CIA, y el 13 de abril de 1992, le entregó la información al entonces ministro del Interior, José Luis Manzano, hoy próspero empresario de los medios de comunicación.
Anzorreguy no quería hacerse cargo de un dato complicado del informe, que sostenía que Al Kassar, luego de ingresar al país vía el aeropuerto Internacional de Ezeiza, en vuelo de Iberia 6940, procedente de España, visitó en por lo menos en dos ocasiones la Quinta Presidencial de Olivos, y le había obsequiado al entonces presidente Carlos Menem un reloj que tenía diamantes engarzados.
El dato del reloj de oro, y una grabación en video o una fotografía que mostraba al sirio junto a Menem fue divulgado el jueves 4 de junio de 1992 por Jacobo Timerman en el programa Hora Clave, conducido por Mariano Grondona.
En la última parte del informe confidencial, firmado por el entonces responsable operativo de la SIDE, comisario ( R ) José Alberto Scoppa, se sostuvo que: "En el día de ayer, 12/04/92, Al Kassar, acompañado por una mujer, dejó el país con destino Madrid y Málaga, vía Iberia, utilizando un pasaporte argentino. Desde territorio español tiene previsto trasladarse de inmediato a Damasco".
Al Kassar regresó a la Argentina a mediados de los ’90, y hay testigos que declararon haberlo visto en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán, a 25 Km. de Rosario, en la provincia de Santa Fe.
El abogado Ricardo Moner Sans -impulsor de las denuncias del caso Exportación Irregular de Armas- dijo que el sirio "estuvo allí (en la fábrica militar) a mediados de la década del 90, para comprar una determinada cantidad de armamento. Luego, Al Kassar decide regresar a España, pero antes deja precisas instrucciones: que las armas sean estibadas en el puerto de Buenos
Sin embargo, a poco de desembarcar en España, Al Kassar fue detenido a instancias del juez Baltasar Garzón. Y la orden de envío nunca llegó a concretarse.
Durante 1992, Al Kassar fue acusado de lavado de dinero y narcotráfico, y sometido a proceso por el juez español Baltasar Garzón, quien lo mantuvo en prisión durante algunos meses.
"Se planteó una situación rara: las armas no salían del puerto porque faltaba esa señal. Entonces, el material fue devuelto a Fabricaciones Militares (FM), más precisamente a Fray Luis Beltrán, pero desconozco lo que pudo haber ocurrido después. Nadie podría vender lo que ya estaba vendido...", enfatizó Monner Sans.
Al Kassar aparece en el libro La Delgada Línea Blanca, que escribieron Juan Gasparini (la parte argentina) y Rodrigo De Castro (la parte chilena), y se afurna que Yamal Bathich, primo de Monzer, inició prósperos negocios en el vecino país.
En abril de 2000, Al Kassar decidió terminar con sus problemas legales en la Argentina y se presentó en el juzgado de Jorge Ballestero, quien le notificó de su procesamiento por obtención de pasaporte en base a datos falsos: "Yo estuve en una comida en la Casa Rosada con él (Menem) y me ofreció el pasaporte" afirmó Al Kassar. La causa, luego, se diluyó.
Al Kassar alcanzó a sostener, en el programa de Mariano Grondona que el ex ministro de Justicia de la Nación, Elías Jassán –hoy abogado de los bancos San Juan y Santa Cruz, que preside Enrique Eskenazi- lo visitó en España en 1995 para pedirle (supuestamente) que no viniera a la Argentina porque se acercaban las elecciones y estaba en juego la reelección de Menem.
El 14 de enero de 2001, el sirio sube otra vez a escena: "Bin Laden intenta comprar armas en España a través de Al Kassar", fue el título principal del diario El Mundo de Madrid, con la firma del periodista Alfonso Rojo.
La nota afirmó:
1.Que la empresa británica Imperial Consolidated actuó como representante de Osama Bin Laden.
2. Que Al Kassar recibió como anticipo de la operación US$ 4 millones.
3. Que un lugarteniente de Al Kassar confesó haber recibido "una lista de material bélico, cuyo contenido da más la impresión de ser un pedido destinado a mejorar el ejército de los talibanes afganos que a realizar atentados terroristas".
El 15 de enero, la oficina de prensa de Al Kassar envió una indignada nota a El Mundo, alegando haber firmado contratos con Imperial Consolidated pero sin conocer sus "oscuras intenciones". Dice haber creído que los británicos sólo pretendían hacer negocios legales.
En efecto, en el Juzgado de Instrucción Nº 5 de Marbella , con fecha 27 de noviembre de 2000, se presentó una querella criminal contra Lincoln Fraser, Jared Brook y Eduard Stamatiov del Imperial Bank por "alterar maliciosamente el fin comercial de los acuerdos".
El escrito afirma: "Con posterioridad se insinuaron a mi cliente operaciones ilícitas totalmente ajenas al sector minero".
En junio de 2000, el griego Eduard Stamatiov, recién llegado a la Costa del Sol, dijo tener "estrechas relaciones" con un grupo financiero británico interesado en invertir "a lo grande en cualquier lugar del planeta". Curiosamente dos argentinos, Antonio Aguirre, el dueño del Crematorio Morón, en ese partido bonaerense, y Roberto Chahla, de San Miguel de Tucumán, llegaron a contactarse con los británicos, vía Al Kassar, para una inversión minera que nunca se concretó.
Imperial Consolidated se especializa en el negocio offshore y es propietaria de 26 empresas, entre ellas, de un banco en la isla caribeña de Granada, aunque su sede está ubicado en una antigua base de la Royal Aire Force (RAF) al norte de Inglaterra, tiene 400 empleados, opera en 11 países: desde Nueva Zelanda hasta las islas Cayman y se especializa en el préstamo de dinero y en la colocación de capitales.
Según David Marchant, un antiguo ejecutivo bancario que edita en Miami el boletín Offshore Business y se ha especializado en investigar inversiones irregulares en paraísos fiscales, la compañía Imperial Consolidated ofrece asombrosas tasas de interés a sus depositantes.
Hace un par de años que Monzer Al Kassar no regresa a escena. Pero su trabajo entre Siria y España ha demostrado resultar exitoso. Los negocios que tiene Madrid con Damasco lograron que el presidente del Gobierno español, José María Aznar, saliera en abierta defensa de Siria, cuando la presión de Israel, a través de USA, aumentaba día a día.
Debe recordarse que esto no es ideología y que Israel tiene su propia obsesión con Siria, en parte por el gasoducto que pretende construir entre Mosul (Irak) y Haifa (Israel), cruzando territorio sirio.