Uno de los principales elementos de su estrategia de diversificación es su incursión en Latinoamérica. En el caso de Colombia, los vínculos con el Grupo Prisa datan de hace varias décadas, producto de la amistad entre Jesús de Polanco, fundador y mayor accionista de Prisa, y el ex presidente Belisario Betancur, quien como ex embajador en España hizo importantes relaciones en ese país.
En 1999 Prisa le compró el 19% de Caracol al Grupo Empresarial Bavaria (Santo Domingo).
Polanco no esperaba quedarse con la mayoría de la empresa, pero las características del contrato de compra-venta desembocaron en un resultado inesperado: la cesión del control de la empresa del Grupo Santo Domingo al Grupo Prisa.
Hace cuatro años, Caracol realizó un avalúo del valor de la empresa, que dio un resultado de US$ 141 millones. Los españoles tenían un estimativo considerablemente inferior y propusieron un contrato, según el cual aceptaban pagar con base en los US$ 141 millones que pedía Caracol pero condicionado a un ajuste de precio si en los tres años posteriores a la compra no se cumplían los resultados de las proyecciones.
Colombia ingresó al 1er. año de crecimiento negativo en un siglo, y a una profunda recesión de la cual el país no sale todavía. Así, Caracol Radio pasó de producir US$ 13 millones de utilidades en 1998 a US$ 14 millones de pérdidas en 2001, y la deuda de la cadena llegó a US$ 23 millones.
Si , si se aplicaba la fórmula matemática del contrato, el valor de la empresa pasaba de US$ 141 millones a US$ 41 millones. Además de esto existía una cláusula que les permitía a los españoles -si los resultados eran tan malos- retirarse del negocio y que les devolvieran la totalidad de su dinero.
Santo Domingo se encontraba entonces ante la disyuntiva de tener que reembolsarle al Grupo Prisa una cifra de muchos millones de dólares y perder su socio internacional, o proponerles alguna fórmula que los convenciera de mantener su inversión en Colombia y seguir juntos. Después de un año de difíciles negociaciones se llegó a un acuerdo por el cual el Grupo Bavaria reembolsaba a Prisa, no en efectivo, sino cediéndole la mayoría de sus acciones y el control de la cadena.
A la vez, se consolidó un proyecto de crear la 1ra. cadena radial de Hispanoamérica, iniciativa de 1999 cuando Caracol y Prisa decidieron crear una holding de emisoras en diferentes países de Latinoamérica llamada GRL (Grupo Radial Latino).
Caracol le aportaría a esta holding las emisoras que tenía fuera de Colombia y el Grupo Prisa haría un aporte de capital correspondiente al avalúo de las mismas para que cada una de las partes quedara con el 50% de las acciones. Esa holding ha crecido y es hoy la punta de lanza del Grupo Prisa para la conquista de la audiencia radial en Latinoamérica y en el mercado hispano de USA.
GRL cuenta con 370 emisoras de radio en siete países, pero la meta es llegar a una cifra entre 500 y 600 antes de dos años.
Entre las nuevas adquisiciones está el 50% de Radiópolis, que era la cadena del Grupo Televisa en México. Se negocian emisoras en Brasil, Perú y USA para completar el cubrimiento continental.
El país donde está suspendido el interés por ahora es en Venezuela, donde no se harán inversiones hasta que no se estabilice la situación política.
En la Argentina, Prisa aún no compró nada pese a que lleva gastados US$ 5 millones entre abogados y estudios de mercado.
La idea es que tan pronto la cadena esté operando un mínimo de 500 emisoras, y tenga cobertura continental, salga a la Bolsa de Nueva York o, en su defecto, a la Bolsa de España.
Pero no existen cadenas continentales de radio en español, y la duda es si resulta posible integrar países tan diferentes como Colombia, México y la Argentina alrededor de un mismo contenido.
Por eso, además, deben insistir con la compra de alguna frecuencia en la Argentina.
Julio Sánchez Cristo será la carta de Prisa para ese mercado regional. Él fue escogido por encima de locutores argentinos, mexicanos y latinos de USA, cuyos compatriotas constituirían audiencias de base más grande. La teoría es que el talento de Sánchez y su acento neutral colombiano permitirán medir si es posible o no una audiencia única continental.
Este experimento se llevará a cabo solamente por una hora al día (11:00 a 12:00). Durante la mañana su nuevo programa en Caracol será estrictamente colombiano y bastante parecido al que ha tenido en los últimos años en La FM de RCN.
Ese no será el único cambio que tendrá lugar en Caracol. Por primera vez sus servicios informativos no serán responsabilidad del director de cada programa sino de un director único, quien alimentará de noticias a todas las emisoras de la cadena. El cargo se le ofreció hace pocos días al periodista antioqueño Héctor Rincón, fundador del periódico La Hoja.