A fs. 104.560/567 prestó declaración testimonial el nombrado Embajador HUERGO, quien ratificó íntegramente lo que surgía del cable en cuestión, e indicó que una vez ocurrido el atentado a la A.M.I.A, uno de los Jefes de Gabinete de la O.L.P, Sr Sami MUSALAAM, se comunicó con él expresándole su pesar por el terrible hecho acontecido. Que sabiendo que los palestinos contaban con un buen servicio de inteligencia, y en razón de las buenas relaciones que existían en ese entonces entre Argentina y la O.L.P., HUERGO le solicitó que le informe de cualquier novedad a la que tuviera acceso.
De tal manera, y habiendo pasado unas doce horas de la primera comunicación, el Sr. MUSALAAM lo volvió a llamar manifestándole que de acuerdo a la información que el propio ARAFAT manejaba, el atentado a la A.M.I.A. había sido perpetrado por el Hezbollah libanés.
Paralelamente a ello, el nombrado HUERGO había establecido contacto con el jefe del servicio de inteligencia español en Túnez, quien también le indicó que la información que ellos manejaban era la misma que le había transmitido la O.L.P., es decir que el atentado había sido obra del Hezbollah.
Por otra parte los funcionarios gubernamentales de primera línea nacionales, a través de sus manifestaciones reconocieron el carácter terrorista del hecho, cuyos orígenes situaron en el conflicto del Medio Oriente.
Inclusive, el Gobierno argentino emitió una declaración de condena contra el Hezbollah por su accionar terrorista en el mundo y particularmente en la Argentina, que fue leída por el entonces Ministro del Interior, Carlos CORACH, y que indicaba lo siguiente: "...En diversos medios nacionales e internacionales se ha identificado a la organización Hezbollah como posible instigadora o responsable de los atentados perpetrados en nuestro país. La Argentina ha condenado y condena firmemente el recurso a métodos de violencia indiscriminada que el brazo armado de esta organización promueve para el cumplimiento de sus fines. El repaldo de Hezbollah a las actividades clandestinas ha determinado que diversos servicios de inteligencia le atribuyan responsabilidad en los atentados que con singular frecuencia se han producido en diversos lugares del mundo y en particular en nuestro territorio..." (v. Pagina/12, 14 de octubre de 1995, artículo cuya copia obra a fs. 104.665 causa 1156).
Asimismo, el entonces Ministro de Defensa Oscar CAMILLIÓN indicó que el hecho no puede sino estar inserto en el contexto internacional sobre la paz en Medio Oriente (v. Clarín, 19 de julio de 1994), a lo que debemos agregar lo apuntado por el fallecido Canciller DI TELLA en cuanto a que "...el terrorismo se ha convertido en un problema internacional mayúsculo que afecta la paz y está cuestionando el proceso de paz de Medio Oriente en las calles de Buenos Aires...." (Pagina/12, 27 de julio de 1994).
El actual Canciller Carlos Ruckauf, Ministro del Interior para la época del antentado a la A.M.I.A., al declarar testimonialmente indicó que "Es mi convicción que el atentado contra la sede de la AMIA es consecuencia de la Guerra que el Estado de Israel mantiene con sus vecinos. También que hubo responsabilidad de sectores del entonces gobierno de la República de Irán. Que por tal motivo el gobierno de la República Argentina redujo al mínimo su relación diplomática con ese país" (vide. fs. 66673 de la causa N° 1156).
Al declarar testimonialmente el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario Rogelio Francisco Emilio PFIRTER, quien a la época de los hechos se desempeñaba como Subsecretario de Política Exterior, refirió que -según su opinión- la sociedad argentina en su conjunto tuvo la sensación de que podía estar involucrado algún gobierno u organización internacional con poder económico para financiar actos de terrorismo internacional. Que ello se vio reflejado en importantes sectores de la opinión pública y los medios periodísticos locales e internacionales (v. fs. 97095/099, causa 1156).
En efecto, el 27 de julio de 1994 presentó una carta ante el mencionado organismo informando del ataque terrorista ocurrido, al que calificó como una "nueva manifestación del flagelo del terrorismo internacional", transmitiendo que, a poco que avanzaba la investigación, aumentaba la certidumbre de que el origen y responsabilidad del ataque se encontraba en organizaciones terroristas internacionales posiblemente vinculadas a estados extranjeros, sin descartar el eventual apoyo local del que pudieron haberse servido. Asimismo se reafirmó la tesis que el objetivo de este atentado ha sido propiciar el descarrilamiento del proceso de paz en el Oriente Medio cuyo progreso exacerbaba a los extremistas (v. fs. 844, Legajo n° 204).
Ya el Estado de Israel había hecho lo propio ante dicho organismo internacional, pero utilizando un tono más elevado e identificando a la organización terrorista Ansar Allah como responsable del hecho y mencionando que actuó en nombre de una ideología fundamentalista radical, que tiene como objetivo frustrar el proceso de paz antes aludido y que recibe asistencia -entre otros países- de Irán, al que describió como conocido por su oposición a tales acuerdos y su apoyo al terrorismo internacional (v. carta presentada el 26/7/94 ante el citado Consejo de Seguridad, cuya copia luce a fs. 841, Legajo n° 204).
De las gestiones realizadas por el gobierno nacional ante el citado Consejo de Seguridad, pudo lograrse una declaración de prensa que fue leída por su presidente en la que expresó la profunda preocupación que generan en el seno de ese organismo los actos de terrorismo internacional, al tiempo que condenó el ataque terrorista ocurrido en Buenos Aires, solidarizándose con las víctimas y familiares. Exigió un fin inmediato de este tipo de actividades e hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la cooperación internacional a fin de evitar, combatir y eliminar los actos de terrorismo que afectan a la comunidad internacional en su totalidad (v. fs. 840, Legajo n° 204).
El entonces Vice Canciller argentino, Secretario de Estado para Política Exterior y Asuntos Latinoamericanos, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario Fernando Enrique PETRELLA, explicó al declarar testimonialmente ante el suscripto que los resultados obtenidos ante el mencionado Consejo habían sido positivos, aclarando que la cautela en la declaración emitida se debía a que era la primera vez que un Estado llevaba un caso concreto de terrorismo a dicho organismo. Agregó que esta reunión había sido informativa y que también se había orientado a obtener apoyo para los trámites de la investigación en el frente externo de aquellos gobiernos con capacidad de brindar la ayuda necesaria. El Embajador PFIRTER también aludió al énfasis que puso el Consejo de Seguridad en la condena al terrorismo internacional (v fs. 98.246 y ss. y 97.095 y ss., causa n° 1156).
Por otra parte la Argentina redujo el nivel de su Embajada en Teherán –retirando incluso al Embajador- y se limitaron los contactos bilateralres y multilaterales con la República Islámica. Hubo un enfriamiento de las relaciones bilaterales y la decisión de retirar al embajador argentino reflejó la preocupación de nuestro país y algunos sectores internacionales por la eventual participación iraní en el atentado (v. declaración de PFIRTER).
Dentro de este marco de situación, la República Islamica de Irán inmediatamente reaccionó efectuando una presentación ante el citado Consejo de Seguridad rechazando las acusaciones del gobierno israelí, al que condenó y calificó de terrorista, ocupándose de denunciar actos de violencia perpetrados en el oriente medio por ese país (v. carta presentada el 27 de julio de 1994, cuya copia luce a fs. 842, Legajo n° 204). Asimismo, Irán suspendió el envío de correos diplomáticos y retiró al embajador y al representante comercial.
Sin embargo, se puso en conocimiento del Consejo de Seguridad que a través del Embajador de la República Islámica del Irán en Buenos Aires se había ofrecido plena cooperación y asistencia en las investigaciones.
En concordancia con estas manifestaciones el 26 de julio de 1994, el Embajador Hadi SOLEIMANPOUR concurrió en Buenos Aires a un programa periodístico de nutrida audiencia, emitido por el Canal 11 de televisión donde manifestó que era la voluntad de su país, tanto como la propia, el esclarecimiento del atentado, al que condenó (v. video del programa reservado en Secretaría).
Por su parte, el entonces Embajador Andrés Agustín CISNEROS, quien para esa época se desempeñaba como Secretario General de la Cancillería y luego como Vicecanciller, refirió en declaración testimonial que con posterioridad al atentado se entrevistó con el jefe de la misión iraní en Buenos Aires (Gholamreza ZANGENEGH), quien lamentó la sospecha generalizada en el mundo entero respecto a la vinculación de Irán con actos terroristas, y afirmó que su país colaboraría con el esclarecimiento de las acciones terroristas con las que se lo vinculaba. Manifestó también que los Cancilleres de ambos países, DI TELLA y VELAYATI, se encontraron en diferentes reuniones de organismos internacionales a los que asistían, donde el primero invitó a su par iraní a que Irán cooperase con el avance de la investigación del atentado (v. fs. 102.858/862).
En esta inteligencia cabe citar el intercambio epistolar producido entre los cancilleres de la Argentina y el Irán. Con fecha 10 de Agosto de 1994, el entonces Canciller Guido DI TELLA enviaba una carta a su par iraní Alí Akbar VELAYATI, en la que, entre otras cosas, indicaba que "...el Gobierno Argentino solicita formalmente al Gobierno de la República Islámica de Irán que coopere con las autoridades judiciales argentinas para que las mencionadas personas presten declaración indagatoria, conforme a lo solicitado por el Juez de la causa y contribuya así a esclarecer tan lamentable episodio y se pueda identificar y sancionar a su autores materiales...Con respecto a los funcionarios que se desempeñan en la embajada iraní en la República Argentina, acerca de los cuales tomará la intervención que constitucionalmente le compete la Corte Suprema de la Nación, el Gobierno argentino mucho agradecerá que, a fin de que eventualmente puedan llevarse a cabo las actuaciones que la Justicia argentina disponga, esas personas permanezcan en el país, y, llegado el caso, colaboren en la dilucidación de los hechos...El Gobierno argentino confía en poder contar con una amplia colaboración del Gobierno iraní con la Justicia argentina de tal manera que ello permita seguir manteniendo las normales relaciones entre nuestros dos países. La gravedad del atentado terrorista, en el que murieron decenas de personas inocentes y hubo que lamentar centenares de heridos, haría injustificable cualquier reticencia en el suministro de toda la información de que pueda disponer su Gobierno y sus funcionarios cualquiera sea su rango o calidad que invistan..." -v. fs. 106.085/87 de la causa nro. 1156-.
En respuesta a ello las autoridades iraníes manisfestaron que "...la nota en cuestión afecta la soberanía y la inmunidad de nuestro Gobierno lo que resulta muy insultante..." -v. cablegrama nro. 010444/94 de fecha 12 de Agosto de 1994, emitido por la Embajada de la República Argentina en Irán-.
Días después -con fecha 31 de agosto de 1994- el mismo Canciller DI TELLA enviaba una nueva misiva a su par de la República Islámica de Irán en la que indicaba que "...Asimismo, el Gobierno argentino toma nota con satisfacción de la condena por parte de la República Islámica de Irán de todas las formas de terrorismo, cualquiera sea su autor o contra cualquiera que sean dirigidas, así como de las seguridades recibidas de su Gobierno de que cooperará con la Argentina a fin de aclarar debidamente las alegaciones efectuadas. A mi vez, puedo asegurarle que el Gobierno argentino está dispuesto también a cooperar con tal fin para el bien de las cordiales relaciones que históricamente han existido entre nuestros dos países...Puedo asegurarle, Excelencia, que mi Gobierno valora las relaciones entre la República Argentina y la República Islámica de Irán y que hará lo necesario para el fortalecimiento de un diálogo constructivo y fructifero a lo que la dilucidación del atentado contra la A.M.I.A. contribuiría significativamente..."
Más allá de la postura de ofrecimiento de colaboración, no existe en la causa evidencia alguna que acredite que dicha oferta se haya concretado.
De hecho, el Embajador PFIRTER expresó que poco después de ocurrido el atentado citó al Encargado de Negocios de Irán (Gholamreza ZANGENEGH), a los fines de solicitar si la Embajada o el Gobierno iraní podían hacer alguna contribución al esclarecimiento del hecho, respondiendo negativamente.
Analizaré seguidamente distintas circunstancias que nos demuestran cómo se conducen ciertos actores del régimen iraní cuando los acontecimientos pueden ir en contra de sus intereses.
Ya en el punto XVII 2) habíamos visto que en la investigación suiza del asesinato de RADJAVI (disidente iraní), una rogatoria librada a la República Islámica de Irán nunca fue contestada, cuando el embajador iraní había visitado al juez de la causa manifestándole que prestaría toda la colaboración necesaria. Inclusive, respecto de una dirección de Irán incorporada a la investigación el embajador iraní refirió que no existía, mientras el embajador suizo en Teherán sostuvo lo contrario.
Volviendo al caso que nos ocupa del atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A., nuevamente menciono lo declarado por el Embajador PFIRTER, ya que aludió al interés del Gobierno Argentino en evitar que se pudieren tomar represalias, teniendo en cuenta el conocido precedente de la situación generada con la toma de la Embajada de los EE.UU en Teheran a finales de la década de 1970.
En este sentido el entonces Vicecanciller Fernando PETRELLA, relató las dificultades por las que atravesó el staff de nuestra Embajada en Teherán, mencionando como ejemplo que los funcionarios argentinos eran citados a las tres de la mañana dejándolos en un cuarto cerrado, por horas, sin atenderlos. Agregó también que Irán estaba muy molesto con el Gobierno argentino e incluso con quien suscribe la presente resolución. Dijo además que hubieron varias cartas del canciller DI TELLA a su par iraní VELAYATI para forzar la colaboración, cuyas respuestas dejaban de ser cordiales para el estilo diplomático usual y en algunos casos verdaderamente agresivas (v. declaración testimonial antes citada).
Mediante cablegrama nro. 010407/94 fechado el 28 de julio de 1994, firmado por Antonio RIVOLTA, informaron que habían organizado la celebración de una misa en homenaje a las víctimas del atentado contra la sede de A.M.I.A./D.A.I.A.; sin embargo, debieron suspenderla a raíz de las amenazas recibidas vinculadas a la posibilidad de que se realizara un atentado durante la la celebración de dicho servicio religioso.
RIVOLTA comunicó a la Cancillería argentina que las autoridades iraníes habían exigido que el gobierno argentino frene las publicaciones que contienen acusaciones contra Irán, sus ciudadanos y diplomáticos. Agregaron que ello era muy importante para el mantenimiento de las relaciones bilaterales e insistieron en que debían presentarse los documentos probatorios que abonen las acusaciones antes mencionadas. Relató que cuatro funcionarios iraníes acusados por la autoridad judicial argentina, presionaban con el posible planteo de acciones judiciales contra el Juez argentino por verse afectados en su "buen nombre y honor" ( v. cablegrama CA IRAN nro. 010438/94, fechado el 11 de agosto de 1994, firmado por Antonio Martín RIVOLTA).
Por otra parte, el día 24 de octubre de 1994 el Secretario RIVOLTA fue citado por la cancillería iraní a raíz de unos comentarios emitidos por el ex presidente Carlos MENEM en conferencias de prensa que concedió en su gira por Viena, Austria y Tunez. Es así que mantuvo una entrevista con el Segundo Jefe de la Dirección General de la Américas, Sr. EDRIZI quien se mostró sorprendido por las declaraciones efectuadas por el ex mandatario a través de la prensa, luego de lo cual señaló clarante que si MENEM efectivamente había dicho lo que la prensa informaba, se verían forzados a tomar las medidas oportunas, que tienen presiones en ese sentido por lo que no pueden pasar por alto tales comentarios. Días posteriores en una nueva entrevista el funcionario iraní advirtió que dicha actitud trae aparejada responsabilidades internacionales (v. cablegrama CA IRAN nro. 010575/94 y nros. 010596/94 fechados el 24 de octubre y 1ero. de noviembre de 1994, ambos firmados por Antonio Martín RIVOLTA).
Tampoco debemos dejar de mencionar el lamentable incidente del que fue víctima el entonces Secretario de la Embajada argentina en Teherán, Luis Eduardo SUSMANN: la Embajada de Argentina en Irán, en diciembre de 1994 había receptado versiones de fuentes inobjetables que indicaban que a diplomaticos de esa representacion no se les permitiría abandonar el territorio iraní. Las autoridades diplomáticas argentinas decidieron constatar la veracidad de dicha informacion encomendando al nombrado SUSMANN viaje a Estambul (dos horas de vuelo de Teheran). Tal como había sido anunciado, las autoridades del aeropuerto iraní no permitieron la salida del nombrado, alegando que su nombre estaba incluido en una lista "negra" de gente "con problemas" no autorizada a dejar el país, al tiempo que retuvieron el pasaporte de este diplomático, pese a sus reiterados reclamos.
Días más tarde, SUSMANN junto con otro funcionario diplomático argentino se entrevistó con el Subdirector General de América de la Cancilleria local, el ya mencinado Sr. EDRIZZI. Éste se disculpó por el inconveniente ocasionado, explicando que las autoridades migratorias iraníes habían "confundido" el apellido SUSMANN con el de otra persona, aclarando que ese incidente no tenía vinculación alguna con la situacion por la que atravesaban las relaciones bilaterales entre ambos Estados. Seguidamente EDRIZZI entregó personalmente el pasaporte a SUSMANN, expresando que con ello entendía que el incidente se daba por concluido (v. Cable nro. 010636/94, de fecha 1° de Diciembre de 1994 y Cable nro. 010641/94 emitido el 4 de Diciembre de 1994 emitidos por la Embajada de la República Argentina en Teherán).
No resiste mayor análisis lo poco creíble que resulta la explicación, y si bien pudo haberse dado por concluido un incidente, la realidad fue que existieron maniobras claramente impropias, si no violatorias de convenciones internacionales.
El Secretario RIVOLTA hizo saber que, sin ser alarmista, este episodio había demostrado que el gobierno iraní trató de prevenir cualquier acción por parte de nuestro país contra sus diplomáticos en Buenos Aires (v. Cable nro. 010647/94, de fecha 7 de Diciembre de 1994).
Resultan también llamativos dos robos que tuvieron lugar en la Residencia del Embajador argentino en El Líbano, Juan Angel FARALDO, los días 28 de julio y 3 de agosto de 1994 (v. CA ELBNO nro. 010400/94, fechado el 4 de agosto de 1994, firmado por Jaime Segio CERDÁ), ya que podrían colocarse dentro del contexto a que vengo aludiendo.
Otra faceta de la actitud a que hago referencia queda demostrada con la publicación del libro "Terrorismo Fundamentalista Judío" (CEAM, Buenos Aires, 1996) en el que se sostiene la hipótesis que los responsables del atentado contra la sede de A.M.I.A.y D.A.I.A pertenecen a la extrema derecha judía opositora de los procesos de paz. El autor de esta publicación es el ciudadano argentino Norberto CERESOLE, simpatizante del régimen iraní y plenamente vinculado a integrantes de éste, quien viajó en varias oportunidades a Irán y al Líbano, entrevistándose en este último país con miembros de Hezbollah. Esta publicación habría sido financiada por la Embajada de Irán en nuestro país.
De hecho, Mehdi BIZARI reconoció haber efectuado traducciones de correspondencia que intercambiaban la Embajada y CERESOLE.
Entre los vínculos de CERESOLE se encuentran el propio BIZARI -ya mencionado en el punto XIII- y el ex-integrante del grupo Albatros , prófugo en Uruguay, Raúl Horacio DE SAGASTIZABAL -mencionado en el punto IX (v. fs. 70 ss. del Legajo n°143 y fs. 98/143 del Legajo correspondiente al testigo de identidad protegida letra "A").
En consonancia con la acciones de integrantes del gobierno iraní respecto a cuestiones que los afecten de algún modo, se encuentra la experiencia del ya mencionado caso "Mykonos" donde en la sentencia la Justicia alemana realizó la siguiente valoración: "...El Senado revisó los testimonios de Mesbahi (Fuente "C")... no solamente para obtener una amplia imagen respecto a la credibilidad del testigo, sino también por tratar el Gobierno iraní de desvalorar las declaraciones de Mesbahi. A fines de noviembre de 1996 el Ministerio del Exterior del Irán le hizo llegar al Ministerio Federal de Justicia, a través de la Embajada alemana en Teherán y del Embajador iraní en Bonn un expediente sin firma ni fecha. En este expediente se niega toda conexión de Mesbahi con el Servicio Secreto iraní y con otras oficinas estatales, acusándolo de actividades criminales. De la inteligencia probatoria a través de un nuevo interrogatorio a Mesbahi resultó que el expediente no constituía la ofrecida ayuda de esclarecimiento, sino que debía servir meramente para la confusión. Este intento, sin embargo, no tuvo éxito, ya que los resultados de las pruebas confirmaron una serie de declaraciones hechas por Mesbahi..."
En otra parte de la sentencia aludida se desprende lo siguiente: "...En una sesión en el año 1993 se habría determinado que la República Federal de Alemania había tomado medidas respecto al atentado en Berlín que podrían tener una influencia en las relaciones con el Irán. Se habría decidido llevar el procedimiento judicial a su término lo más rápido posible y politizarlo. A los efectos de lograr este objetivo el Ministro de Inteligencia iraní, Fallahian, en ocasión de su visita a la República Federal de Alemania, intentó en las conversaciones que mantuvo entre el 6 y 7 de octubre de 1993 con el Ministro de Estado en la Cancillería Federal, Schmidtbauer, impedir la apertura del Juicio Oral, que estaba prevista para el 23 de octubre de 1993. El testigo Schmidtbauer, que entre otros tenía competencia para la coordinación de los Servicios Secretos alemanes, manifestó que Fallahian habría tocado reiteradas veces el tema del inminente juicio, habría calificado a los imputados de inocentes, se habría quejado de que el Irán sería injustamente culpado y habría solicitado de la parte alemana la toma de medidas para desistir del procedimiento ... Fallahian habría ofrecido hacer todo lo necesario para esclarecer el atentado. Sin embargo, no pasó de dicha oferta ...".
Más aún, esta actitud adoptada por FALLAHIJAN fue considerada por las autoridades alemanas como un elemento cargoso. En efecto, las citadas autoridades fueron contundentes al afirmar que "la autoría del inculpado se confirma con las declaraciones del testigo, Ministro Bernd SCHMIDBAUER, quien relató durante el proceso, ante la Cámara de apelaciones, los múltiples intentos de FALLAHIJAN de ejercer presion sobre el Gobierno Federal a fin de impedir una acción judicial en este asunto".
El proceso en cuestión se vió marcado por advertencias proferidas desde Teherán hacia los fiscales y magistrados del caso, así como de presiones internas para no involucrar a las autoridades de un país en el que existían importantes intereses económicos germanos (v. Fernando Reinares [1], "Terrorismo y Antiterrorismo", Ed. Paidós, año 1998, pág. 181).
Una vez conocida la sentencia en cuestión, las voces iraníes con marcado tinte amenazante no tardaron en hacerse oir. Así lo refleja un artículo donde se expone que "...Los abogados alemanes han acusado al líder supremo iraní, Ayatollah Ali Khamenei, y al Presidente Hashemi Rafsanjani de complicidad en los asesinatos. En marzo los abogados alemanes lanzaron una orden de arresto contra el jefe de inteligencia iraní, Ali Fallahiyan, acusándolo de haber instigado los asesinatos. El primer juez de Irán, Ayatollah Mohammad Yazdi, dijo el lunes que el gobierno alemán debe condenar a los abogados que efectuaron los alegatos. De lo contrario, "el gobierno alemán deberá estar listo para aceptar las consecuencias resultantes de ese grave error", fueron sus dichos según la radio de Teherán..." (v. artículo "Irán protege a la embajada alemana de protestas" de Associated Press en Fuente Noticias & Informes -Análisis San Diego-, obrante a fs. 413 y traducido a fs. 932/933 del Legajo n° 263).
Recordemos que YAZDI también estuvo vinculado a críticas contra la justicia argentina, a raíz de la decisión adoptada por el suscripto en relación a pedidos de capturas de determinados funcionarios diplomáticos iraníes
No debe quedar al margen de lo expuesto las sugestivas manifestaciones del Director de América del Sur de la Cancillería Iraní, Embajador HAGBIN, quien el 27 de Marzo de 2002 se entrevistó con el Encargado de Negocios argentino en Teherán. Dicho funcionario manifestó que la Embajada israelí en Buenos Aires estaba activa produciendo lo que calificó como "algún tipo de ideas, de información" que generaba una reacción de la opinión pública argentina en contra de Irán. Agregó que no podían prever las consecuencias que en la opinión pública de Irán y del mundo islámico en su totalidad pudiere ocasionar esa actividad, a la que calificó de peligrosa.
Por último, una cuestión aún más actual. Obra en la causa información sobre las declaraciones realizadas por el Vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, Hamid Reza ASEFI, quien refirió que existe un "juego sucio" por parte de Israel para desviar las sospechas de la opinión pública internacional hacia Irán, implicando en el mismo a sobrevivientes del atentado y a los "encargados de investigar el crimen desde la justicia" -debo entender el suscripto-, por lo cual este último país aparace como responsable del atentado contra la A.M.I.A./D.A.I.A.. (v. fs. 3.077 del Legajo nro. 204 de la causa nro. 1156).
Asimismo, la difusión en los medios periodisticos locales sobre la solicitud que los Sres. Fiscales de esta causa con fecha 21 de febrero del 2003 realizaron al suscripto a fin de que se reciba declaración indagatoria a diversas personas, entre ellas altos mandatarios de la República Islámica de Irán, se hizo eco en la prensa iraní. En primer lugar, en general los medios de prensa iranios que trataron la noticia el día 26 de febrero de 2003 informaron que el Encargado de Negocios de Argentina fue convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para transmitirle una fuerte protesta contra la reiteración de pretensiones sin fundamento de las autoridades argentinas. Refirieron que la información en los diarios argentinos "contradice la posición del gobierno argentino con respecto a Irán".
Esta actitud parece haber sido llevada a un extremo, ya que los medios iraníes hicieron referencia al ataque terrorista contra la sede de la AMIA, mencionando que se trató de un "accidente dudoso"
De lo expuesto a lo largo de este punto puede apreciarse como la posición de Irán se mantiene en el tiempo y continúa a la actualidad, distanciándose del hecho terrorista y achacando a terceros (vgr. el estado de Israel, algunos sobrevivientes o la Justicia argentina) maniobras de desvío de la investigación hacia aquel país. Nótese además que amen de que han ofrecido plena cooperación y asistencia en las investigaciones nunca materializaron dicha cooperación.
Asimismo, cabe destacar que la dogmática que Irán dice que utiliza el estado Argentino para acusarlo de la responsabilidad en el atentado sin prueba alguna, es la misma que aquel país utiliza para señalar al sionismo o a los judíos como autores del hecho investigado.
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[1] Fernando Reinares, español, ocupa la Cátedra Jean Monnet de Estudios Europeos en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Es también profesor en el Instituto Universitario Ortega y Gasset. Ha sido Research Associate en la Universidad de Tel Aviv, Fullbright Scholar y Lecturer de Ciencia Política en la Universidad de Stanford, Fellow del St. Antony's College en Oxford, Profesor Invitado en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y Visiting Professor en la Universidad de Carolina del Norte, Chape Hill. Autor de numerosas publicaciones sobre temas de su especialidad, aparecidas en cinco idiomas. Incluido en el grupo de expertos académicos de alto nivel sobre crimen organizado de la Unión Europea, es además Contributing Editor de la pretigiosa revista internacional "Studies in Conflict and Terrorism" y pertenece al Consejo Asesor del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia.