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10 x 10: La Primera (y la última)

El semanario que creó Daniel Hadad se encuentra en dificultades financieras y periodísticas, y requiere un inmediato golpe de timón... aunque se ignora si Daniel Vila y José Luis Manzano lo darán.

1. Cuando el éxito ya había invadido a Radio 10, Daniel Hadad se propuso dar un nuevo paso hacia el multimedios que imaginaba y así nació la revista La Primera de la Semana, que pivoteaba sobre la figura de Hadad, quien desde los días en radio América utilizaba la marca El Primero de la Mañana. El 1er. director periodístico del semanario fue Fabián Doman, hoy funcionario gubernamental con destino en Washington DC, USA. De inmediato, Doman colisionó con Antonio Laje, quien había renunciado a su puesto de redactor en Ámbito Financiero (donde su importancia consistía en su voz de barítono bajo, que le permitía a Julio Ramos ahorrarse el costo de contratar un locutor, en las publicidades y producciones para radio y TV que ensayaba Amfin S.A.), para trabajar a tiempo completo para Hadad, en la radio y en la revista. Antes, Laje había sido columnista de Hadad en FM News 98.3 (hoy, La Mega), y luego había emigrado una temporada hacia La Red, donde no resultó el éxito que esperaba Juan Cruz Ávila. En la puja Doman vs. Laje, ganó Laje.

2. Así como Radio 10 gozó de fuerte financiación del Pami de Víctor Alderete, en sus inicios; La Primera giró hacia Carlos Ruckauf, cuya mano derecha, Esteban Juan Caselli, se encontraba muy vinculado a Hadad desde los días de Alfredo Yabrán, cuyo contacto operativo en la Casa Rosada era Caselli, por orden de Emir Yoma y de Eduardo Bauzá. Sin embargo, en una alquimia asombrosa, Hadad también logró que el semanario La Primera mantuviera excelentes relaciones con dos filibusteros de la Alianza gobernante: Darío Richarte, a quien conoció a través de Fernando de Santibañes; y Lautaro García Batallán, con quien lo contactó el RR.PP. hoy instalado en Miami, Florida, USA, Richard Willmouth. Fueron los días más notables de La Primera, tanto desde lo periodístico como desde lo financiero, aún cuando nunca apareció en las pautas publicitarias obligatorias de los grandes anunciantes.

3. Hadad ya había decidido desprenderse de La Primera, y fue su moneda de canje con Carlos Ávila para ingresar a América 2. Ávila insistía en proyectarse hacia el mercado gráfico y otros nuevos negocios, sobre la base de que precisaba de soportes para aumentar su participación en la torta publicitaria, y el mercado gráfico era una posibilidad. Por esto había negociado con los Vigil el control del tradicional semanario deportivo El Gráfico. Además, Ávila quería sumar talentos a su flamante experiencia televisiva. En cuanto a Hadad, intentaba iniciarse en la producción de TV, desde la ficción (un remedo de Cebollitas), el entretenimiento (un curioso programa de rock nacional + fashion) y algún periodístico. El fracaso de los emprendimientos y la percepción de que había un nicho disponible lo llevó a lanzar Después de Hora, a las 0:00 de lunes a viernes. Su espacio en América 2 lo canjeó, en parte, por el control de La Primera que, junto a allegados a Caselli, cedieron a Ávila.

4. El problema es que a poco de andar, la crisis financiera de los Ávila se profundizó, y el financiamiento que Hadad había logrado para La Primera se volvió precario, mientras que el producto decaía desde lo periodístico. El otrora semanario con aspiraciones de vocero conservador, se convirtió en una publicación de discurso imprevisible. Fue entonces cuando Ávila planificó el cierre de la publicación aunque corría el peligro de repetir el escándalo ocurrido con El Gráfico, que acababa de descontinuar como semanario de lectura obligada para los amantes del fútbol profesional argentino. En ese momento, el costo del cierre se estimaba en $ 320.000, integrándose un fondo de despidos por $ 250.000, que es lo negoció quedarse Grupo Uno (Daniel Vila + José Luis Manzano), luego de convencer a Ávila que el producto podía reflotarse. O sea que Vila y Manzano cobraron por ingresar a La Primera, alarde que sólo se le conoce a Jorge Aldrey Iglesias cuando le cobró a Amalia Lacroze de Fortabat por quedarse con el diario La Prensa.

5. El mayor inconveniente de la nueva conducción de La Primera es la limitación periodística que tiene Grupo Uno porque supera sus enormes dificultades financieras (las propias y las de Supercanal Holdings) con negociaciones políticas. Y si se hace tanta política, no se puede hacer periodismo. El listo de intocables en La Primera tiene varias páginas: va de Eduardo Duhalde y Carlos Menem a Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner, de Aníbal Ibarra a Jorge Matzkin, Miguel Ángel Toma, a José Luis Gioja... hasta enviaron una carta de solidaridad con Ernestina Herrera de Noble en su diferendo con Roberto Marquevich. "Sólo buenas noticias", es la orden, más algún pescado podrido como aquel que sostuvo que Darío Lopérfido era el operador de Grupo Prisa para intentar quedarse con Telefé, las radios de los mexicanos de CIE y el diario La Nación, tontería sin goyete ya que, además, a Grupo Prisa no le interesa ni la TV ni la gráfica fuera de España.

6. Pero han arribado serios inconvenientes financieros. Los chilenos de RR Donnelly (ex Cochrane) aceptaron la pesificación que les provocó un duro revés en una acreencia que tenían sobre La Primera a enero, pero las demoras en los pagos recientes ha complicado la relación. Luego comenzaron las asambleas de personal, las promesas incumplidas de pago parcial, la búsqueda de nuevos jefes periodísticos, el ambiente laboral muy complicado que tiene a la semana que comienza como una fecha clave para el futuro del producto.

7. Vila y Manzano tienen experiencia en pilotear tormentas en sus productos financieros. A veces pareciera que ellos mismos estimulan estas crisis. Ocurrió en el diario Uno, hasta que la inyección financiera que hizo un amigo suyo, ex banquero, los rescató. También ocurrió en el diario rosarino La Capital, pero en este caso les salió mal porque una crisis con la mayoría de la familia Lagos derivó en una intervención judicial y hoy el centenario matutino lo administra un sindico designado por la justicia comercial, lo que permite que mantenga una línea periodística que, en caso de gestionarlo Vila y Manzano, ya habría perdido. Pero administrar crisis en una localidad del interior no es lo mismo que en la Ciudad de Buenos Aires, donde hoy casi ningún periodista de fuste aspira a trabajar en medios como La Primera, por más que Vila se pasee por Buenos Aires en su BMW con chofer, demostrando que no es dinero lo que le falta.

8. ¿Es el futuro que le espera a América 2? Muchos temen algo semejante pese a que el ingreso de Vila y Manzano en América 2 permitió llegar a un concordato con los acreedores y salir del concurso preventivo, accediendo a la renovación de la licencia que concede la autoridad radiodifusora.

9. La venta de espacios preferenciales de la señal CVN (que pertenece a América 2) a los pentecostales de la brasileña Igreja de Deus es una demostración de la curiosa concepción periodística de estos nuevos empresarios de medios. Y si CNN le vendiese sus espacios al Papa, resultaría el mismo error porque no se trata de hacer una discriminación de credo religioso sino que es imposible imaginar a la CNN vendiéndole parte de sus horas de programación a la Iglesia Bautista, tan poderosa en USA: aniquilaría el producto, y el ejemplo no fue tomado al azar porque en AOL Time Warner acaban de exigir la renuncia a Steve Case, su chairman, por malos resultados financieros.

10. ¿2.000 ejemplares vende La Primera? ¿Vale la pena seguir adelante? En el pasado llegó a tener un pico de 25.000 ejemplares, cuando le cedió la recaudación de su precio de tapa a la Fundación Favaloro, en ocasión del suicidio de René Favaloro. En su ocaso no tiene ni aquellos alardes de imaginación. Más que La Primera parece La Última.

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